Ayuda para cumplir sueño de campeona nacional de campo traviesa -VÍDEO

02/25/2013 |
Shaytaliz Luna Albino (al centro) quiere competir en junio en el X Encuentro Atlético Panotla en Tlaxcala, México y necesita ayuda económica para cubrir las gastos de su viaje. (tonito.zayas@gfrmedia.com)  
Shaytaliz Luna Albino fue invitada a competir en México, pero no cuenta con los recursos económicos para viajar.

El interés de los niños en el deporte del atletismo cada vez crece más.

Ya sea por la medalla olímpica del vallista Javier Culson o la exposición de la fondista Beverly Ramos, los niños ven a estos atletas como modelos a seguir. Una de estas niñas es Shaytaliz Luna Albino, quien, con apenas 10 años, sueña con emular los pasos de estos ídolos y hasta conseguir una beca universitaria a través del deporte.

Pero Shaytaliz representa la realidad de muchos niños en Puerto Rico. La joven tiene las ganas, el potencial y el deseo de triunfar en el deporte. No obstante, son muchas las ocasiones en las que el dinero falta para cumplir objetivos y, a la vez, lograr sueños.

Comenzó en el atletismo en el residencial donde vive, Alturas de Cupey, gracias al programa de Cancha Abierta del Departamento de Recreación y Deportes (DRD). “En el primer año, le dijimos que si a ella le gustaba, su abuelo y yo la íbamos a poner en Cupey Track. Empezó en agosto, y de agosto para acá ha tenido muchos logros”, relató la abuela de Shaytaliz, Rosa Reyes.

El año pasado fue nombrada campeona nacional de campo traviesa de su categoría y, por sus triunfos, fue invitada para participar del X Encuentro Atlético Panotla en Tlaxcala, México, el próximo verano.

“Me gustaría ir”, compartió Shaytaliz, quien ayer corrió en los 600 metros de niñas entre 10 y 11 años como parte de los eventos previos al World’s Best 10K sobre el puente Teodoro Moscoso. Su evento favorito es el campo traviesa, pues asegura, entre risas, que le encanta “competir, me gusta enfangarme”.

A sus 10 años, ya tiene una idea bastante clara de por qué quiere continuar en el atletismo. “Es muy bueno, puedes conseguir becas, ir a las Olimpiadas e ir a cualquier sitio”, afirmó Shaytaliz con seguridad.


Pero su sueño de representar a Puerto Rico en México tiene un obstáculo, el cual su familia está luchando por derribar. El viaje a México tendrá que ser pagado, en su totalidad, por la familia de Shaytaliz, quienes no cuentan con los recursos. Los gastos para el viaje rondan los 2,800 dólares.

“Ese viaje, todos los gastos, tienen que correrlos los padres, y pues es bastante fuerte. Tenemos que llevarla, no puede ir solita. Tenemos que sacar pasaporte, y eso conlleva unos gastos y esperamos en Dios poder cubrirlos y que nos puedan ayudar a hacerle el sueño realidad”, relató Rosa Reyes.

“Fuimos al DRD pidiendo ayuda, pero no nos han contestado. Fuimos al Municipio de Trujillo Alto, y no nos han contestado. Fuimos a Vivienda Pública, y tampoco nos han contestado. Y en estos días hay que comenzar a reservar el pasaje”, dijo Rosa con cierto tono de resignación.

Una historia que se repite

Los viajes de los clubes de atletismo dependen del bolsillo de los padres o de donaciones privadas. Incluso, hasta las selecciones nacionales dependen de empresas caritativas que ayuden a costear los gastos, según explicó el presidente del Comité de Fondismo, Osvaldo Rojas.

“En el caso de los atletas juveniles, nosotros vamos a la empresa privada. De hecho, la organización del World’s Best 10K nos obsequió con 22 pasajes para la pasada competencia en Jamaica (Campeonato de la Asociación de Atletismo de Norteamérica y Centroamérica, en enero)”, expresó ayer Rojas.

“La Federación trabaja con los atletas de alto rendimiento. Se depende también de esos clubes, que son instituciones voluntarias que aportan al desarrollo. Pero en muchos de los casos, el Departamento de Recreación y Deportes y los Municipios ayudan (a los clubes)”, añadió Rojas.

Por el momento, la familia de Shaytaliz continuará buscando los recursos, pues están seguros de que el atletismo es el camino correcto para la niña. “Yo exhorto a los padres que se inmiscuyan más en las actividades de los niños, que puedan meterlos en cualquier club de deporte, porque eso les va a enseñar mucha disciplina y eso es lo que nos hace falta en Puerto Rico, encaminar esos niños a cosas positivas”, culminó la orgullosa abuela Rosa.