David Bernier, el dentista - Ve el vídeo

11/19/2012 |
David Bernier ejerció como dentista a tiempo parcial en la clínica del doctor Juan Carlos González en Comerío, donde algunos pacientes no reconocieron al entonces presidente del Comité Olímpico. (juan.alicea@gfrmedia.com)  
Sin saber que sería designado secretario de Estado, el saliente presidente del Copur también le servía al país desde otra faceta a través de su profesión de dentista.

No todo fue deportes en la vida de David Bernier por los pasados ocho años.

El título de doctor que lo acompaña no pertenece a un doctorado en psicología deportiva ni a algo relacionado con la actividad física. Bernier es odontólogo, la profesión que estudió en la universidad y que llegó a retomar, por momentos esporádicos, en los pasados años.

Su última incursión como dentista fue en los pasados meses en Comerío, donde el doctor Juan Carlos González le ofreció un part time en su clínica, localizada en el mismo corazón del pueblo que llaman la Cuna de Trovadores.

Hace poco más de un mes, antes de las elecciones generales, Primera Hora visitó a Bernier en su clínica en Comerío, y allí el ahora designado secretario de Estado ensalzaba su profesión como otra oportunidad para poner sus conocimientos al servicio del país, sin saber todavía que el destino le tenía guardado una espacio como hombre de estado en la segunda posición más importante en la Rama Ejecutiva.

“Es un espacio donde paso también muchos momentos de mucha intensidad, de mucha pasión. En última instancia, mi vocación es servicio público, y aquí también se ejerce”, compartió Bernier mientras esperaba a un paciente.


Egresado de la Escuela Deportiva del Albergue Olímpico y ex esgrimista nacional, Bernier se graduó del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico en el 2003, pero ese mismo año entró al Gobierno como director ejecutivo de la Oficina de Asuntos de la Juventud. De ahí, fue a la Secretaría del Departamento de Recreación y Deportes, antes de terminar en el Copur.

En fin, Bernier apenas tuvo tiempo para ejercer la profesión para la cual estudió, pero eso no ha disminuido su amor hacia la odontología.

“No me arrepiento. Aprendí destrezas que me han ayudado a ganarme la vida, en cualquier momento; eso uno nunca lo pierde”, dijo. “Yo seguiré estudiando y preparándome cada vez que hayan foros. Cada vez que pueda aprender, intento hacerlo”, añadió.

Sin embargo, Bernier tendrá que poner a un lado su part time en Comerío y su profesión como dentista en general una vez comience a ejercer como secretario de Estado.

Pero en el poco tiempo que estuvo en Comerío, dejó su huella entre sus clientes.

Un buen dentista

Al ver a Bernier ejercer como dentista, es evidente el respeto que le tiene a la profesión. Y así lo expresan quienes estuvieron a su alrededor.

“Es una persona de calidad humana increíble, con una calidad como dentista increíble. Hemos hecho una buena relación”, expresó el doctor González.

Mientras, el comerieño Carlos Rosario fue uno de los pacientes que pasó por las manos de Bernier. “Me sorprendió mucho, no esperaba que me atendiera él como dentista, tampoco conocía que era dentista. Me impresionó mucho, me atendió muy bien, y estoy muy contento”, relató Rosario.

Las anécdotas no faltaron en la clínica. Una de las que más risa causó en los que trabajan allí fue una señora que visitó las oficinas por primera vez y no le quitaba la vista a Bernier. “Al final, ella se va a ir y me dice: ‘Doctor, qué mucho usted se parece a David Bernier, presidente del Comité Olímpico. Se lo tenía que decir. Pero le voy a decir otra cosa: honestamente, usted es mucho más guapo’. Yo no sé si eso es bueno o malo para el verdadero David Bernier”, recordó con una carcajada.

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