Rafael Nadal conquista su segundo cetro del 2013

03/03/2013 |08:27 a.m.
En su mejor partido desde que regresó de una lesión en la rodilla que lo alejó siete meses de las canchas, el español Rafael Nadal superó sin apuros 6-0, 6-2 a su compatriota David Ferrer.
Nadal, quien fue finalista en Viña del Mar y campeón en Sao Paulo hace un par de semanas, venció en una hora y cinco minutos a Ferrer, cuarto mejor jugador del mundo. (AFP)  

En su mejor partido desde que regresó de una lesión en la rodilla que lo alejó siete meses de las canchas, el español Rafael Nadal superó sin apuros 6-0, 6-2 a su compatriota David Ferrer el sábado por la noche para conquistar en Acapulco su segundo título de la temporada 2013.

Nadal, quien fue finalista en Viña del Mar y campeón en Sao Paulo hace un par de semanas, venció en una hora y cinco minutos a Ferrer, cuarto mejor jugador del mundo, para llevarse el título 52 de una brillante carrera que fue interrumpida abruptamente el año pasado con la lesión en la rodilla izquierda que lo dejó fuera de Wimbledon, los Juegos Olímpicos y el Abierto de Estados Unidos.

"Hoy no he hecho nada mal. Hice un gran partido, casi perfecto. Jamás me habría imaginado jugar al nivel que he jugado hoy. Me voy feliz y sorprendido del nivel", dijo Nadal. "Este resultado ante uno de los mejores del mundo es muy bueno".

Nadal, quien ya había sido campeón de Acapulco en 2005, mejoró su foja en arcilla ante sus compatriotas a 12-0 y se llevó una bolsa de 291.800 dólares y 500 puntos para el ránking mundial de la ATP, donde actualmente ocupa el quinto peldaño.

El mallorquín de 25 años de edad buscará seguir el buen paso en un reto mayor, tras confirmar que su siguiente paso será el primer Masters del año, en Indian Wells.

"Viene Indian Wells, pero antes voy a jugar en Madison Square Garden el lunes, que me hace ilusión jugar en un escenario tan emblemático que me servirá para pisar la pista dura, y me voy a uno de los torneos que me encantan. Quiero seguir compitiendo porque la rodilla y mi corazón me dice que puedo seguir compitiendo y porque es lo que me apetece", afirmó.

Por su parte, Ferrer vio en las canchas de Acapulco desplomarse una racha de 19 victorias en fila. Se quedó con las ganas de empatar el récord de cuatro campeonatos seguidos impuesto por el austríaco Thomas Muster en la década de 1990.

"Los 20 triunfos fueron buenos, me voy contento de haber hecho la final. Me faltó energía. Estaba mal físicamente y no pude competir con él, pero no es excusa", dijo Ferrer. "El tiró más que yo, sacó mejor yo, no estuve acertado. Al final del día esto es deporte y hay días mejores y peores y hoy él tuvo un gran día y yo no".

En la rama femenina, la italiana Sara Errani hizo valer su condición de máxima favorita con un desempeño casi sin fisuras y venció 6-0, 6-4 a la española Carla Suárez Navarro para revalidar el título que ganó el año pasado.

Errani, octava del mundo, logró el séptimo campeonato de su carrera para sumarse a la estadounidense Venus Williams como las dos únicas tenistas con un bicampeonato. Williams lo había conseguido en 2009-2010.

"Es un cúmulo de todo, de cansancio, de sufrimiento de la semana. Ha sido muy pesado pero estoy feliz de ganar el torneo, ha sido realmente especial para mí", dijo Errani sobre las lágrimas que derramó al final del encuentro. "Espero volver el próximo año, me encantaría".

Finalista en Roland Garros el año pasado, la italiana coronó así un dominante torneo en el que no perdió ni un solo set a pesar que desde la segunda jornada sufrió una lesión en el muslo de la pierna izquierda.

"Hay que darle las gracias a la fisioterapeuta de la WTA, fue la que me hizo estar aquí. Después de la lesión pensé que no podría seguir, pero me hice tratamientos y aguanté mucho el dolor. Valió la pena", añadió Errani, quien no se coronaba desde Palermo, el año pasado.

Suárez Navarro, 28 del escalafón mundial, perdió la cuarta final de su carrera y su primer título tendrá que seguir esperando.

Errani se llevó a casa una bolsa de 40.000 dólares y 280 puntos para el ránking de la WTA.

El Abierto Mexicano de Tenis se juega en las canchas de polvo de ladrillo de esta ciudad localizada a unos 400 kilómetros (248,5 millas) al sur de la capital.