Un desprecio con historia

01/09/2013 |
Las expresiones de las señoras de la “trapo ’e bola” son como la puerta de una casa llamada Puerto Rico que, al abrirla y entrar en ella, revelan una realidad histórica que amerita reflexión. (Noticreo)  
Las expresiones de las señoras de la “trapo ’e bola” son como la puerta de una casa llamada Puerto Rico que, al abrirla y entrar en ella, revelan una realidad histórica que amerita reflexión.

Las expresiones de las señoras de la “trapo ’e bola” son como la puerta de una casa llamada Puerto Rico que, al abrirla y entrar en ella, revelan una realidad histórica que amerita reflexión.

“¿Qué esperaban esas mujeres?”, se cuestiona el historiador Pedro Reina. Posiblemente algo caro, responde.

Su escala de valores es compartida por otros en la sociedad puertorriqueña porque “se valora lo que cuesta mucho, no lo que vale mucho”, sostiene, por su parte, la socióloga Liliana Cotto.

“La desvalorizan porque no cuesta (...), no ven en la trapo ’e bola lo que representa en el desarrollo de un niño, por ejemplo, es el mejor antidepresivo”, agregó Cotto.

¿Y por qué lo esperaban del Gobierno? Una de las respuestas apunta hacia el asistencialismo.

“El dar regalo en Reyes perdió hace rato su simbolismo, que probablemente tiene su origen en asegurarse de que ningún niño se quede sin regalo, y se convirtió en un ejercicio de asistencialismo. Esa mentalidad se traslada a una festividad cultural y se espera que el Gobierno satisfaga la expectativa”, expuso Reina.

Es una forma de pensar sembrada hace décadas en el país y que tiene su “programa más emblemático” en los cupones de alimentos de la década del setenta.

“Existe una correlación entre el programa de cupones de alimentos y la reducción en la participación de las personas en la fuerza laboral. Depender se volvió rentable”, apuntó Reina.

Esa dependencia, así como el disloque de valores, es lo que revelan las expresiones despectivas de ambas.

“Es una dependencia económica y psicológica que ha tenido un gran sector de la población y que ha sido explotada y manipulada por otros sectores (gubernamentales y privados)”, señaló el historiador Félix Huertas González.

En esa línea, Cotto agrega que ambas están expresando lo que saben porque “es lo que le venden en los medios y a través de las conductas de la elite política, que constantemente legitimizan las actitudes de dependencia como el pedido de dinero a Washington”.

En el contexto histórico, además, Huertas González dice que, “cuando se da la industrialización en los cuarenta y cincuenta, el Gobierno promueve una economía de consumo aferrándose a que se diera un proceso de industrialización rápido y eso creó un disloque en los valores de la sociedad. La medida al obtener algo es mayormente capitalista, individualista”.

Por su parte, el psicólogo social, Nelson Reyes del Valle, destacó que sus expresiones revelan que “estamos exponiendo a la gente a un modelo de sociedad que no es viable para nosotros, a un modelo que se sostiene en el tener, en el consumo. Se le ha propuesto a la gente que la felicidad se alcanza con cosas. Lo que nos dice esa señora es que requerimos revisar los supuestos de la felicidad, lo que nos han dicho históricamente que es la felicidad. La niña no expresó lo mismo porque no está contaminada su conciencia”.

En contraste, el candidato a gobernador por el Partido del Pueblo Trabajador, Rafael Bernabe, se aleja de los argumentos del asistencialismo y la dependencia –porque el problema es la inseguridad, por ejemplo, laboral– y destaca que lo que expresaron nos aplica a todos porque “vivimos una realidad cotidiana, frustrante” y “tenemos la impresión (...) de que podemos compensar eso con algunas actividades que nos satisfagan. Entonces, vas al Día de Reyes esperando algo maravilloso, algo que cambie tu vida; cuando no pasa, te frustras”, expuso.