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Año agridulce para el voleibol

Por Fernando Ribas Reyes 12/18/2017 |11:45 p.m.
(Archivo)  
El 2017 trajo logros y desilusiones para el deporte de la malla alta.

El voleibol de más alto nivel en Puerto Rico se juega todo el año, todos los años. 

Eso cambió en el 2017.

La acción del deporte de la malla alta quedó inconcluso este año debido a los estragos que nos dejó el huracán María.

El año además quedará marcado como el último en el que vimos jugar a Héctor ‘Picky’ Soto, quien anunció su retiro antes de que María forzara la cancelación del torneo masculino del 2017, uno que se estaba montando contra viento y marea. En la secuela del ciclón no quedamos sin saber cómo les iba a ir a las retornantes franquicias de Yauco y Adjuntas a dicha liga.

Y también forzó la cancelación del torneo femenino del 2018 que debía comenzar en enero y del cual no se sabe todavía cuándo renacerá.

Con ello, María nos costará ver en el 2018 cuánto habrán crecido los talentos que despuntaron en el torneo femenino 2017, tales como Ana Sofía Jusino y Neira Ortiz. Igualmente nos atrasarán ver cuánto se han desarrollado las prospectos universitarios Pilar Victoriá y Pedro Molina, quien solo pudo jugar dos partidos con Guaynabo.

Pero como todo tiene un antes y después de María, a continuación recordamos lo que sí se logró en el voleibol durante el 2017.

Clubes

Éxodo másivo 

La Federación Puertorriqueña de Voleibol ha firmado este año 23 cartas de transferencias de jugadores boricuas para ir a jugar a nivel de clubes en el exterior. Esa cifra es en parte impulsada por la falta de taller en la Isla ante la suspensión de los torneos superiores. Algunos de esos 23 atletas, como Stephanie Enright, Maurice Torres, Daly Santana, Edgardo Goas, Shara Venegas y Ángel Pérez, han ido a jugar a ligas de alto nivel.

Playero

¡Ah! Otra vez fría 

El 2017 continuó con la falta de voleibol playero a nivel de adultos. Esta disciplina está arrastrando las piernas desde el 2012 y, pese a una nueva administración en la Federación Puertorriqueña de Voleibol, no tomó tan siquiera forma este año. Aunque ha tenido esporádicas participaciones a nivel internacional, como el debut en la arena este año de Aury Cruz, fue muy poco el trabajo que la FPV hizo en el 2017 por la disciplina que primero le llevó a las Olimpiadas y que tiene menos costos de producción que el voleibol de sala.

Selecciones

Buenas noticias

Las mejores noticias del voleibol las dieron sus selecciones de cancha, sobretodo la masculina de ‘Monchito’ Hernández que hizo de  tripas corazones durante la emergencia de María para clasificar en Cuba al Mundial 2018. La femenina no se quedó atrás al exponer a una buena cantidad de jugadoras nuevas al campo internacional y encontrar que muchas dieron el grado. Un dato destacó entre las dos selecciones: que hay un buen banco de talento para desarrollar y complementar.

Cancha

Dinastías en apogeo

Las dos ligas de voleibol superior celebraron en el 2017 nuevos campeonatos para las Criollas de Caguas y los Mets de Guaynabo, los dos equipos que han dominado esta década en Puerto Rico. Las Criollas de Juan Carlos Núñez y Shara Venegas ganaron en mayo su cuarto título corrido en su quinta final en las últimas siete temporadas. Los cuatro títulos han sido ante rivales diferentes, incluyendo Juncos este año. Y los Mets de Javier Gaspar y Ángel Pérez ganaron en enero, al final de temporada 2016-17, su segundo título corrido y su tercero en los últimos cuatro años. Esta fue su quinta final consecutiva.

Suspensiones

¡Ay María!

La noticia del 2017, el huracán María, tuvo repercusiones en el voleibol superior. El torneo masculino 2017 se quedó sin instalaciones deportivas para concluir su itinerario que recién había arrancado en septiembre y que debía terminar este mes.  Por las mismas razones, el torneo femenino adelantó en octubre la suspensión de su torneo del 2018, el que debía iniciar en enero. Ambas suspensiones, avaladas por la Federación Puertorriqueña de Voleibol, dejaron a decenas de atletas, técnicos, especialistas y oficiales sin taller de trabajo y salario. También dejaron a estos sectores enfadados porque entendieron que la decisión de suspender los torneos fue prematura, más provocó un éxodo de jugadores, así como una incertidumbre en franquicias tradicionales como Adjuntas y Yauco, que tras años de ausencia intentaron este año un regreso a la liga masculina.

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