En un limbo el control de las Pinkin

Por José Ayala Gordián / jose.ayala@primerahora.com 08/30/2013 |
Las Pinkin de Corozal llegaron a la serie final de la LSVF en el pasado torneo luego de registrar un pésimo inicio en la fase regular, pero fueron barridas por las Indias de Mayagüez en dicha fase. (Archivo)  
La franquicia arrastra deuda sustanciales con las jugadoras y el cuerpo técnico.

Pica y se extiende.

José Albino, quien era coapoderado de las Pinkin de Corozal, indicó a Primera Hora que dará la batalla con la intención de retener el control de la franquicia que fue colocada en dispensa administrativa por la Junta de Apoderados del Voleibol Superior Femenino (LVSF).

El director de Torneo, Carlos Villa, explicó que, en una reunión celebrada el pasado 16 de agosto, la Junta removió a Erio Quiñones como apoderado por mantener considerables deudas con jugadoras. Además, el grupo le denegó la solicitud por parte de Albino para tomar las riendas del conjunto como apoderado en propiedad. Por ello, el equipo pasó a manos de la Federación.

Según Villa, la franquicia arrastra una deuda de $250,000, aunque parte de la misma fue dejada por Wilmer Rodríguez cuando entregó el equipo a la FPV al concluir el torneo de 2012. Quiñones y Albino asumieron la deuda al adquirir el equipo.

Albino, sin embargo, dijo que la deuda oscila entre $175,000 a $225,000.

Albino argumentó que no recibió un trato justo al entender que el proceso fue “manipulado” y que hubo “discrimen”.

“Mi posición es bien clara. Para mí, en cierto modo, hubo discrimen porque el 60 por ciento de los equipos en el torneo tienen deudas. Tengo un interés genuino de que el equipo permanezca en Corozal y tengo un plan de desarrollo para el próximo año. La Junta decidió que el equipo no podía jugar debido a la deuda y que no podía asumir la responsabilidad de la franquicia, sencillamente, porque les dio la gana”, indicó Albino.

“Este proceso tenía que aplicarle a la mayoría de los apoderados que también tienen deudas”, añadió.

Al solicitarle detalles de su interpretación, Albino respondió que “cuando llegué ya se habían reunido y prácticamente, para mí, la decisión la tenían tomada. Entiendo que el plan estaba trazado, que si no llevaba los $200,000 en ese momento, no había break. El proceso fue manipulado porque aquí hay varios equipos con jugadoras que firmaron en el extranjero. Por ende, el nivel competitivo de la liga va a bajar y qué mejor que tener a siete reservas (de Corozal) que irían al pote para repartirlas entre los demás equipos. Creo que esa fue parte de la estrategia”.

Albino destacó que durante la temporada realizó movimientos y adoptó estrategias para sacar a flote al equipo, incluyendo la venta de contratos de jugadoras como Michell Nogueras y Génesis Collazo, y reducciones en la nómina.

No obstante, indicó que desea tener un segundo año con las Pinkin para implementar un plan de armar un equipo joven, bajo un entrenador a tiempo completo, que opere con una nómina baja.

“Este año tuve un escenario de un equipo altamente competitivo que llegó a la final, y me di cuenta que en el mejor de los escenarios, como el de este año, el equipo no pudo cubrir sus gastos operacionales”, resaltó.

Albino dijo que su representación legal le enviará a la FPV una comunicación solicitando que se reconsidere la petición de asumir el control del equipo. Asimismo puntualizó que, de ser necesario, acudirá a los tribunales.