Extraña travesía la de Michelle Nogueras
Pasó de las Criollas de Caguas a las Pinkin de Corozal y, antes de terminar la serie regular, Corozal la cambió nuevamente a Caguas.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 13 años.
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La acomodadora Michelle Nogueras ha tenido una travesía extraña por demás en la temporada 2013 de la Liga de Voleibol Superior Femenino (LVSF).
La también integrante de la Selección Nacional de Voleibol femenino comenzó su preparación de pretemporada con las subcampeonas Criollas de Caguas, equipo al que llevó hasta la serie final de 2012, la que perdieron a manos de las monarcas Lancheras de Cataño.
Sin embargo, en la pretemporada, la gerencia criolla la canjeó junto con la líbero Bianca Rivera a las Pinkin de Corozal por la colocadora y líbero nacional Vilmarie Mojica y Shara Venegas.
“El cambio ciertamente me tomó por sorpresa; no sabía nada en sí (de los planes de cambio)”, destacó Nogueras en entrevista con Primera Hora.
De un día para otro, Nogueras se encontró con la responsabilidad de correr la ofensiva de un reconstruido y reestructurado sexteto corozaleño… y esos primeros pasos fueron sumamente difíciles, pues el conjunto no tuvo el mejor arranque de temporada (1-7), especialmente al tomar en consideración las tres sólidas campañas que tuvo bajo el manto de las Criollas.
“Después de pasar tres temporadas con Caguas, y en especial las últimas dos, en las que el equipo siempre se mantenía arriba y fue contendor, paso a Corozal, donde comenzamos la temporada incompletas. Abrimos con 1-7 y solamente teníamos a una refuerzo (Kim Willoughby), pero aun así entiendo que le jugamos bien a la mayoría de los equipos a los que nos enfrentamos y tuvimos parciales cerrados”, recordó Nogueras.
Las Pinkin llegaron a tocar el fondo de la tabla de posiciones, pero la entrada de las refuerzos dominicanas Prisilla Rivera y Gina Mambrú completó el rompecabezas de las tijeras, quienes comenzaron a ganar y escalar posiciones en el escalafón global.
“Luego, comenzamos a ganar partidos importantes con la llegada de las dos refuerzos dominicanas e, inclusive, nos colocamos entre las primeras posiciones. El pasar por esa situación me ayudó a adquirir experiencia y a trabajar de una manera distinta para poder triunfar”, enfatizó Nogueras.
En fin, todo apuntaba a que la acomodadora cayeyana lideraría a la escuadra corozaleña rumbo a la postemporada pero, tal y como ocurrió en Caguas, la gerencia de las Pinkin, de un día para otro, la cambió de regreso a las Criollas, lo que fue otra sorpresa más para Nogueras.
“Fue otra sorpresa porque esperaba terminar la temporada con las Pinkin, pero pasé nuevamente a Caguas, que fue donde comencé y donde siempre jugué y que, al igual que Corozal, tuvo un comienzo lento. Pero para mí, es otra oportunidad para seguir hacia adelante y ayudar al equipo”, puntualizó Nogueras.
La voleibolista indicó que, anteriormente a los raros giros del destino en esta temporada, el año más raro que tuvo fue en el 2010, su torneo de novata, cuando cargó el puesto de acomodadora titular de las Criollas debido a una fractura de mano que sacó de carrera por todo el campeonato a la veterana Glorimar Ortega.
Aunque ahora está a cargo, nuevamente, de correr el sistema ofensivo de las Criollas, Nogueras dijo que le hubiese gustado terminar la labor que se le encomendó al llegar a la plantilla de las Pinkin.
“Me hubiese gustado haber terminado el año con Corozal, pues quería ver si podía llevar al equipo (hasta el final). Era un nuevo reto y, como todo nuevo reto, quería demostrar que lo podía hacer”, dijo Nogueras.
Con su tiempo entre Corozal y Caguas, Nogueras terminó tercera entre las líderes en asistencias de la serie regular al acumular 358 acomodos en 87 parciales.


