Planeta Vaquero V: Al choque con su némesis
viernes, 15 de mayo de 2009
raúl Álzaga / Primera Hora
Tras vencer a los Conquistadores de Guaynabo y ganarse el derecho a tener el miércoles libre, a los jugadores de los Vaqueros de Bayamón les esperaba una larga práctica el jueves 7 de mayo en la noche en preparación para el partido ante los Piratas de Quebradillas, ganadores de cuatro partidos al hilo en ese momento y eternos rivales históricos del quinteto bayamonés.
Una hora antes de la práctica concertamos participar de una sesión de entrenamiento de pesas con el delantero y refuerzo Monty Wilson, un viejo conocido de la afición local, en el gimnasio Miguel Frau de Bayamón.
“A mis 36 años tengo que mantenerme en óptimas condiciones para poder extender mi carrera. Por eso en mi entrenamiento combino fuerza con flexibilidad y agilidad. Con mis 6’5” de estatura tengo que ser lo suficientemente fuerte para contener defensivamente a hombres más grandes, pero también debo ser lo suficientemente flexible y ágil para poderlos dominar con mi velocidad”, sostuvo Wilson antes de iniciar su rutina de bench press con 225 libras.
Decidí unirme a la rutina de ejercicios de Wilson y le metí dos sets de 10 repeticiones con 225 libras en pesas para pecho. Sin embargo, Wilson quería terminar esa sesión con 275 libras. Yo hace mucho tiempo que no leventaba ese peso, pero como me sentí bien con el peso anterior, imaginé que podía hacerlo.... ¡Error!
La osadía me costó un leve desgarre muscular en ambos bíceps y una posterior visita al ortopeda.
El pobre Wilson quedó tan asustado que por los siguientes días me llamó varias veces por teléfono para saber de mí.
De más está decir que ahí terminó la rutina de pesas para mí y que estaré sin tocar una pesa por, al menos, un mes.
“El primer periodista que se lastima haciendo un reportaje”, era el relajo del fisioterapeuta del equipo, Víctor Vargas, con los muchachos del equipo.
El encuentro con los Piratas de Quebradillas el viernes 8 de mayo significaba una mezcla de emociones para el coach Leonel Arill.¡Y no era para menos!
Antes del comienzo de la temporada, la franquicia de Quebradillas compró el equipo de los Criollos para el cual Arill había laborado desde el 2006, al igual que su asistente Mandy Cancel.
Sería su primer juego en contra de canasteros que dirigió antes, como Peter John Ramos, el refuerzo Shawn Redhage, Jonathan García y Samuel “Bimbi” Rosas.
“Peter John, Jonathan García y David Huertas son como mis hijos. Los tengo desde noveno grado”, agregó Arill con cierta resignación de tener que enfrentarlos y no tenerlos de su lado en el campo de batalla.
Por lo menos, al conocer al dedillo a esos jugadores, la información le serviría para tratar de contenerlos y conducir a Bayamón a un triunfo contra un oponente con el que no pareaban bien debido a la falta de estatura en su plantilla.
“No es secreto que, posición por posición Quebradillas es el equipo más completo de la liga, ya que están bien cubiertos en todas, las áreas”, admitió Arill. “Hay que jugar perfecto para ganarles”.
Debido a esta realidad la práctica previa al juego de Quebradillas fue mucho más larga que la que se hizo antes del partido contra Guaynabo. La afinidad por el detalle era evidente.
“Para compensar nuestras debilidades tenemos que tomarnos algunos riesgos. Si nos salen podremos ganar”.
Mañana: Los Piratas asaltan Bayamón





