Cristales para elevar el espíritu
viernes, 20 de noviembre de 2009
Rosa Escribano / Primera Hora
Durante años, se les han atribuido poderes sanadores. Por eso, no es casualidad que miles de personas en el mundo entero revelen testimonios de bienestar con sólo estar en contacto con los cristales conocidos como las reliquias de Buda.
Por segunda ocasión, el público local tendrá la oportunidad de estar cerca de estos cristales del Tibet. Para esta vez, la colección incluye reliquias de 39 maestros del budismo, “incluyendo el buda histórico, Shakyamuni, que tiene más de 2,500 años (de origen)”, menciona Cristian Cowan, uno de los custodios de las mismas durante esta visita.
El joven budista indica que los cristales en forma de perlas tienen una energía muy especial. “En algunos casos, cuando los maestros budistas se mueren, creman el cuerpo”, explica. “Después de la cremación, entre las cenizas, los estudiantes encuentran esas reliquias que parecen perlas o cristales, que parecen piedras preciosas”. Se dice que a través de éstas “ellos dejan la energía espiritual de sus logros, de su iluminación, como parte de su inmensa compasión para que sus bendiciones queden con nosotros”.
Cristian afirma que “a través de esas reliquias se manifiesta la energía pura de esos maestros”. De ahí que, al estar en contacto con ellas, si mediante la oración “se pide muy fuerte, el poder de esa oración, de ese pensamiento, se multiplica”. Además, “cuando estamos ante esa energía, en nosotros se despiertan cualidades de bondad, de amor puro hacia el prójimo”. Incluso, además de promover sanaciones físicas, se dice que “al estar en la presencia de los cristales, se libera mucho karma negativo”, ya que se convierten en una fuente de purificación.
A su vez, la custodia budista Dekyi Lee Oldershaw opina que “toda persona debe darse la oportunidad de experimentar la sensación de paz que despierta en su ser el estar en contacto con las reliquias, de que se despierte en su alma la semilla de la bondad”.
Por su parte, Alberto Fournier, uno de los coordinadores del evento, recuerda que “la primera vez que las trajimos fue en noviembre de 2005, al Museo de Arte de Puerto Rico, y asistieron sobre cinco mil personas”. Con esta cifra, enfatiza que “la actividad va dirigida a todo público, más allá de su creencia religiosa”.
Al indagar sobre la autenticidad de los cristales, Fournier aclara que uno de los criterios consiste en “utilizar evidencia documentada para corroborar la historia asociada a las reliquias”.
Durante el evento gratuito, organizado por el Centro Budista Ganden Shedrub Ling como parte del Proyecto Maitreya, se permitirá a los asistentes acercarse a las reliquias y contemplarlas. Fournier menciona que todo aquel que lo desee “tendrá la oportunidad de recibir una bendición directa con la imposición de una reliquia del Buda, sobre su cabeza”. Mediante este ejercicio final, “las personas pueden dirigir esa energía según la motivación de su oración, incluyendo el bienestar de sus seres queridos”. Y además de un lama o monje budista, la actividad contará con la presencia de dos sacerdotes católicos.
Fournier analiza que “el país está pasando por un momento en que le vendría bien estar en contacto con esa energía interna que tenemos todos, con esa capacidad de amar, de experimentar paz en nuestra vida”.





