Menéame Fresqui
0 Comentarios

Modelo de tesón y sacrificio

Daniel Santos permanecerá siete semanas entrenando intensamente en el Albergue Olímpico localizado en Salinas. (Primera Hora / Juan Luis Martínez)

viernes, 28 de noviembre de 2008
Carlos González / Primera Hora

Sacrificios. Todo boxeador los vive en carne propia para así alcanzar la máxima recompensa: una corona mundial.

Daniel Santos es un claro ejemplo de ello. Luego de casi dos años esperando pacientemente por una nueva oportunidad para proclamarse campeón por tercera ocasión, el pasado mes de junio cumplió su cometido noqueando a Joachim Alcine para así conquistar el cetro júnior mediano (154 libras), versión de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).

En estos momentos, el bayamonés está inmerso en su preparación rumbo a la primera defensa el 3 de enero ante el japonés Nobuhiro Ishida (20-5-2, 7 ko's).

“Para quitarme este título, el que sea se tendrá que fajar”, dijo Santos, quien estableció su base de entrenamiento en el Albergue Olímpico de Salinas.

El púgil permanecerá en la instalación deportiva por un total de siete semanas, alejado de su familia, pero reconoce que, a la larga, el sacrificio rendirá frutos.

“No es la primera vez. Lo que son los cumpleaños, las Navidades, las despedidas de año, muchas veces las he tenido que pasar entrenando. Pero éste es mi trabajo”, indicó Santos con PRIMERA HORA. “Hay personas que trabajan todo el año, y estoy trabajando también”.

Mientras el púgil completaba sus ejercicios de estiramiento, su padre Francisco Santos observaba meticulosamente y a su vez le recordaba que será Ishida quien pagará por las privaciones.

“Entrenar en el Albergue le ofrece a Daniel el espacio para concentrarse y estar bien enfocado en la pelea. Cuando un atleta tiene que sacrificarse lejos de la familia, levantarse temprano para correr y luego venir al gimnasio para hacer los guanteos, alguien tendrá que pagar las consecuencias y eso será el japonés”, compartió don “Paco” Santos.

Para el monarca, mirar atrás a las vicisitudes ha alimentado el hambre de continuar en la cima de las 154 libras.

“Cuando pienso en todos los contratiempos que pasé y la necesidades, eso me da el ánimo de entrenar fuerte. Si uno no gana peleas, no hay dinero para vivir. Es una inspiración. Con eso no hace falta nada más”, afirmó.

regresa a sus raíces

Por segundo combate seguido, Santos recurrió a las instalaciones del Albergue Olímpico, el mismo lugar donde se formó cuando era un prospecto a nivel aficionado.

“Aquí estoy bien cómodo, tengo todo a mi disposición, me tratan super bien. No podría pedir algo mejor”, señaló.

A su juicio, el ambiente que respira en medio de las montañas de Salinas le ha devuelto el espíritu guerrero.

“La gente aquí me quiere mucho y por eso estoy aquí. Me imagino que me quedaré. Estar aquí ha permitido concentrarme en las peleas”, aseguró Santos.

Profeta fuera de su tierra

Santos no es un total extraño de hacer pleitos en lugares tan lejanos como Alemania, Francia, Canadá. Esta vez, viajará hasta Japón y viajará con la intención de defender la corona con uñas y dientes.

“Son cosas que se viven, experiencias que luego recordaré cuando esté fuera del boxeo. Las hazañas que uno logra y experiencias es algo que nadie me las puede quitar. A veces es mejor hacer un nombre fuera de casa que en aquí (en Puerto Rico). Muchas veces es mejor representar la Isla y ganar en Japón”, sostuvo.

En cuanto a su oponente de turno, Santos indicó que prefiere no conocer detalles de su estilo.

“No sé nada del japonés, ni qué tipo de boxeador es, algo que no me importa mucho, ya que las peleas se ganan en el gimnasio”, sentenció.

Debido a que Ishida es un boxeador que supera los seis pies de estatura, Santos recurrió a los talentos del invicto peso crucero puertorriqueño Francisco Palacios.

“El lunes pasado hicimos la primera sesión de guanteos. La razón primordial por la que escogimos a Palacios es porque el japonés es alto. Además de que (Palacios) es mi amigo y trabajamos juntos en Miami por unos años. Puedo soltar las manos y sé que puede aguantar los golpes”, dijo.

Dentro de pocas semanas, Santos espera recoger los frutos de su cosecha.

¿Quién ganará esta noche el partido entre los Caciques de Humacao y los Cangrejeros de Santurce del Baloncesto Superior Nacional?