“Voy a dar el máximo”
lunes, 18 de agosto de 2008
Lester Jiménez / Enviado especial
Pekín.- Una medalla olímpica parece que comienza a verse en el horizonte de McWilliams Arroyo, pero el cubano Andris Laffita Hernández se empeña en interponerse a la vista.
Tras su triunfo del pasado sábado ante el húngaro Norbert Kalucza con puntuación final de 14-6, Arroyo enfila ahora sus cañones hacia un viejo conocido, pero igual de peligroso, Lafitta Hernández.
Este próximo miércoles ambos subirán al cuadrilátero del Gimnasio de los Trabajadores, sede del boxeo olímpico, en el importante compromiso en los 51 kilogramos que asegurará, al menos, una medalla de bronce para el ganador.
“Me siento un poco realizado. Todavía no completo”, manifestó McWilliams en clara referencia a que su objetivo se cumplirá cuando pueda colgarse una presea al cuello.
Arroyo es el único boxeador boricua que queda con vida en el boxeo de estos juegos. Su hermano McJoe se eliminó en la primera ronda al igual que Jonathan González, mientras Carlos Negrón y José Pedraza quedaron fuera de competencia antes de disputar las medallas. Sin embargo, McWilliams aseguró que no siente presión por ser la única esperanza boricua de alcanzar medalla.
“Yo no me dejo influenciar por eso. Hago mi trabajo día a día y espero ver los frutos en la pelea”, sostuvo Arroyo. “Yo lo cojo pelea por pelea. No me dejo influenciar por nada. Pero sí voy a dar el máximo y espero salir victorioso”, subrayó.
Sobre su oponente, quien a pesar de contar con 30 años está debutando en unas Olimpiadas, Arroyo indicó que ya lo había enfrentado en un fogueo en República Dominicana.
“Hace como cuatro o cinco años lo enfrenté en Santo Domingo en un preparatorio, pero yo era 48 kilos y tenía 17 años.”, recordó el púgil boricua de 23 años. “La pelea se acabó 3-2. Yo iba arriba en las computadoras, pero arrancaron los cables y se fueron a jueces. Lamentablemente dos jueces extranjeros me vieron ganar a mí y los tres dominicanos me vieron perder”, añadió Arroyo, quien indicó que en esta ocasión espera que la historia sea distinta.






