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Cortes que hieren el alma

La mujer salvajemente cortada narró que el individuo que la agredió se empezó a poner violento cuando ella se negó a usar sustancias controladas, algo que él hacía. (Para Primera Hora / José R. Madera)

miércoles, 16 de abril de 2008
Maribel Hernández Pérez / Primera Hora

Heridas del alma que no sanan.

"Yo no sé cómo estoy viva. Cuando desperté en la casa de mami pensé que era una pesadilla”

Ivette Vázquez

 

La mujer de 38 años cuyo cuerpo fue mutilado por un individuo poseído por el crack, en un motel de Toa Baja, se recuperaba ayer de sus heridas externas.

Pero, ni el tiempo le borrará de su mente y su alma las imágenes de la brutal agresión de la que fue objeto el domingo.

“Yo no sé cómo estoy viva. Cuando desperté en la casa de mami pensé que era una pesadilla”, dijo Ivette Vázquez en su lecho, desde donde habló con este diario.

Ayer ya podía sentarse, a pesar de sus terribles heridas. Estaba rodeada de sus seres queridos.

La víctima, que llegó a sufrir la dura realidad de vivir en las calles y que hace ocho meses decidió cambiar su vida y rehabilitarse de su adicción a las drogas, compartió el sábado por la noche con sus amistades en una placita del residencial Barbosa, en Bayamón, donde se crió.

Según su relato, se fue a pie a la casa de su mamá y en el camino se topó con William F. Sierra Velázquez, de 32 años, quien la obligó a abordar su vehículo.

Wilfredo Vázquez, ex campeón mundial de boxeo y hermano mayor de Ivette, intervino en ese momento para explicar que le había pedido a su hermana que no regresara tarde de la placita para evitar que fuera blanco de delincuentes.

“Me secuestró, quería tener relaciones a la cañona y me hizo eso”, explicó Ivette angustiada, mientras poco a poco se descubría alguna marca nueva.

Las heridas físicas

“No me acuerdo las heridas de la espalda cuántas fueron. Me daba pescozás con el pico de la botella en la mano”, recordó con temor.

Agregó que el sujeto estaba drogado y que, de repente, estalló en ira.

“Él estaba consumiendo drogas… se me trepó encima y yo perdí el conocimiento y allí me dio por muerta”, repitió Ivette, mientras hacía un alto en la entrevista para saludar a sus familiares.

“Qué odio me tenía”, se cuestionó la mujer al repasar en su mente lo sucedido.

Al mismo tiempo, manifestó preocupación de que su hija de 13 años, que vive con su padre en Estados Unidos, se entere de lo que le sucedió.

Al preguntarle cómo comenzó la agresión, la mujer explicó que fue cuando la obligó a que consumiera sustancias controladas.

“Él no hablaba casi, primero estaba de lo más nice, quería que yo fumara y como yo no quise, me sopló el humo en la cara y se me trepó encima. Él parece que se transformó, se puso como un psicópata”, sostuvo.

Su hermano intervino para señalar que la agresión ocurrió entre las 6:00 a.m. y 8:00 a.m. del domingo. “Se volvió loco ahí, parece que le dio un bajón de crack”, afirmó.

Ivette también reveló que el sujeto le arrebató el dinero que llevaba en los bolsillos.

El ex púgil dijo que no le guardaba rencor a su agresor, pero que debe pagar por lo que hizo.

“Iremos hasta las últimas consecuencias, hasta que se haga justicia. No tenemos nada que esconder porque la prueba está ahí (en el cuerpo mutilado de su hermana). Eso fue ese psicópata”, afirmó.

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