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No quiere soltar a sus 79 mascotas

Lillibeth Colberg aseguró que mensualmente gasta $2,000 en el cuido, alimentación y la intervención de un veterinario las veces que sea necesario para mantener sus perros y gatos en óptimas condiciones. (Para Primera Hora / Olimpo Ramos)

sábado, 19 de julio de 2008
Maelo Vargas Saavedra / Primera Hora

Mayagüez.- Estalla en llanto coleccionista de perros y gatos.

De sólo pensar que tendrá que disponer o separarse de algunos de sus 49 perros y 30 gatos con los que reside en el exclusivo sector turístico Villa La Mela de Cabo Rojo, la educadora retirada Lillibeth Colberg estalló en llanto cuando recibió a PRIMERA HORA en la vivienda de tres pisos.

Desde mediados de 2005 Juan Flores y Miriam Jiménez, un matrimonio jubilado que reside en Estados Unidos y visita una residencia que poseen en ese sector dos veces al año, radicaron un injuction permanente en el que solicitadron al foro judicial que declare estorbo público la presencia de los animales.

El caso llegó al Tribunal Supremo de Puerto Rico, que devolvió el pleito al Tribunal de Primera Instancia de Mayagüez el pasado 20 de mayo, para que evalúe qué cantidad de animales es razonable mantener en el lugar donde vive Colberg.

El juez Héctor Jaime Conty Pérez, que atendió el polémico caso esta semana, le dio 30 días a la parte demandada para que también examine la alternativa de construir un muro a prueba de sonido.

Conty Pérez deberá atender la orden del máximo foro judicial del país que le indica que explore la posibilidad de imponer medidas tendentes a garantizar que Colberg mantenga su hogar en condiciones limpias y encierre sus perros durante ciertas horas de la noche y de la mañana.

“Desde que emitieron esas órdenes, yo estoy que no registro, porque yo no los puedo matar; al muchacho que los tiró por el río lo van a denunciar por maltrato y a mí por amor, porque si estuvieran sufriendo, pero todos están en buen estado de salud’’ dijo la anciana de 63 años ahogada en llanto.

Aseguró que mensualmente gasta $2 mil en el cuido, alimentación y la intervención de un veterinario las veces que sea necesario para mantener sus perros y gatos en óptimas condiciones.

Contó que hace unos días apareció una fémina con 8 perros recién nacidos y ella le dijo “señora, por favor’’.

Explicó que ya tomó la decisión de mudarse “para un sitio donde no moleste’’ y por ello puso la residencia a la venta, para adquirir otra en un lugar donde pueda estar más apartada con lo que ella describe parte de su “corazón’’.

“Me han dado un mes y, ¿en dónde yo me voy a meter en 30 días con mis animalitos?, ¿qué quieren que haga, que me mate con ellos?’’ dijo en referencia al tiempo que le dio el tribunal para que busque alternativas para resolver el problema que tiene al declararse en la acción civil que los 49 perros y 30 gatos que le quedan son un estorbo público.

Su pasión por los perros y gatos nació desde que era una niña y cuando regresaba a la casa de la escuela soltaba las libretas y libros para cargar con los animalitos que encontraba en el camino.

“Todo el tiempo me hacen llorar o, sino, se burlan de mí, porque yo vivo para los animales y me dicen que soy una vieja loca, porque le doy comida en la calle, pero otros me gritan ‘sigue haciéndolo que vas bien’’’, añadió la mujer.

Colberg deberá regresar a la sala del juez Conty Pérez, junto a su abogada Evelyn Venvenutti, y la parte demandante con el abogado Gabriel García Maya para informar si ha cumplido con el mandato del tribunal, que pueda poner fin al pleito que lleva 3 años en una larga batalla legal y que algunos han llamado “entre perros y gatos’’.

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