Bookmark and Share
Dice halló cucaracha en una jamonilla

Neyda Costas sostuvo que intentó reportar, sin éxito, la situación a distintas agencias y departamentos del Gobierno, por lo que acudió a la Policía.  (Primera Hora / Gerald López Cepero)

sábado, 6 de junio de 2009
Maribel Hernández Pérez / Primera Hora

Asco y náuseas le provocó el hallazgo de una cucaracha en una lata de jamonilla a una empleada de gobierno que, por ahorrarse unos chavitos a la hora del almuerzo, la compró como complemento para comerla con arroz.

Neyda Costas González quien labora en una oficina de gobierno junto con su madre, compró el 20 de mayo en el supermercado Pueblo de Altamira, entre otros productos, dos latas de jamonilla de la marca Tulip y al su madre abrir una de ellas el jueves, a la hora del almuerzo, se encontró con el insecto compactado en una de las esquinas de la lata.

“¡Ay fo, mira lo que tiene esta jamonilla… mira, una cucaracha; Me dio unas ganas de vomitar, yo ni me comí el arroz; no comí por la tarde porque ésa es una impresión horrible”, narró Costas a Primera Hora.

La impresión fue tal que al igual que ella todas sus compañeras de trabajo sintieron asco al ver al intruso insecto en la lata de la jamonilla que sería su almuerzo.

Costas llamó al Departamento de Asuntos del Consumidor (DACO) para recibir orientación, pero ellos la refirieron al Departamento de Salud.

“Me dijeron que ellos no podían hacer nada que tenía que ir al Departamento de Salud o al FDA (Food and Drug Administration) para entonces hacer la querella, pero llamé a Salud y me indica que no tienen que ver con eso, que tienen que ver con la higiene de los restaurantes”, explicó Costas.

La ciudadana se comunicó con la FDA y le indicaron que los inspectores no estaban disponibles porque estaban en un adiestramiento, que llamara más tarde, por lo que decidió llamar a la Policía.

El agente Néstor Martínez del cuartel de Bayamón Norte le tomó la querella a la mujer a la que se le asignó el número 2009-7-111-10024.

Ayer en la tarde le tomaron una querella en las oficinas centrales del supermercado para hacerle una reclamación al suplidor. Primero le habían ofrecido cambiarle la lata.