sábado, 20 de agosto de 2011
Raúl Álzaga / Primera Hora
Por los pasados tres años se ha dicho que República Dominicana cuenta con gran talento, pero pobre nivel organizacional para aglutinarlo y sacarle el mayor provecho en competencias internacionales.
En esta ocasión, al menos, no tendrán esa excusa tras firmar al dirigente de la Universidad de Kentucky, John Calipari, como dirigente, traer además al ex técnico de NBA, Del Harris, como asistente, y conseguir una preparación de primera previo al Preolímpico de Las Américas.
Además, lograron llenar el hueco que tenían en la posición de armador al reclutar a Edgar Sosa, Sean Ogirri y Ronald Ramón para correr con la enorme responsabilidad que require ese puesto.
Todos los equipos de Calipari defienden a un nivel elite y gozan de gran condición cardiovascular, por lo cual debemos presumir que este quinteto dominicano no será la excepción, particularmente tras vencer sin muchos inconvenientes a un conglomerado de jugadores de NBA ex alumnos de Kentucky en dos ocasiones.
De hecho, en el segundo juego de fogueo limitaron a ese equipo de enebeístas a un solo triple en 19 intentos, demostrando que su defensa en zona y su acecho en el pareo individual luce muy efectivo.
Además, va todo el mundo en ganga al rebote y el juego físico está ya impreso en su ADN.
Pero si la mejoría en defensa colectiva ha sido notable, mayor es en ofensiva con los tres armadores debutantes, particularmente Sosa, que viene de jugar muy bien en Italia y es un veloz penetrador al canasto que puede crear muchas situaciones de juego.
En la ofensiva dribble drive que implementa Calipari, Sosa se debe dar un manjar utilizando múltiples pick and roll para atravesar la defensa contraria y penetrar al canasto. Esa capacidad de Sosa le viene al dedillo a este equipo que se destaca por su fina puntería a distancia en todas las posiciones.
El escolta Luis Flores viene de atinar 41.8 por ciento en triples en la liga de Ucrania, Francisco García metió 36.2 por ciento en NBA, Ogirri consiguió 39.1 por ciento de sus bombazos en la liga de Portugal y el propio Sosa ha mejorado en esa área y viene de encestar 37.9 por ciento en la liga de Italia.
Eso sin contar con hombres grandes como Charlie Villanueva (38.9 por ciento en NBA) y Al Horford (33.3 por ciento en NBA, aunque su mayor fortaleza es a 18 pies del canasto). Esa capacidad de todo el mundo abrir la cancha y poder lanzar desde afuera, abona a ese tipo de ofensiva de Calipari de penetrar al canasto, sacar el balón afuera y repetir esa secuencia varias veces hasta colapsar la defensa contraria.
Gran parte del banco no tiene experiencia y tiene que probarse a este nivel. En un torneo largo y duro, las reservas juegan un papel importante en la durabilidad de los abridores.
Dominicana también ha sido tradicionalmente un equipo emocional y, cuando las cosas no le salen bien, se caen. Veremos si cambian las cosas aquí.
Estarán en semifinales.






