sábado, 28 de febrero de 2009
Bárbara J. Figueroa / Primera Hora
Se estima que en las últimas tres décadas cerca de 30 mil yolas con dominicanos han desaparecido en travesías marítimas cuando intentan llegar a Puerto Rico desde República Dominicana.
Y es que lo que en un inicio es un sueño de porvenir se convierte, para la mayoría, en un viaje hacia la muerte, sostiene Luis Aguasvivas, presidente de la Oficina de Asuntos Dominicanos en Puerto Rico, organización que ha ideado una campaña de servicio público titulada No a la yola .
El fin de la iniciativa publicitaria, que se creará en alianza con medios de radio, televisión y prensa escrita de ambos países, a partir de abril, es concienciar a la comunidad sobre el peligro de los viajes ilegales y el tráfico humano. También pretende desalentar su auspicio por parte de los cerca de 300,000 dominicanos que, se estima, viven en Puerto Rico.
“Cada año cientos de personas mueren al intentar lograr un cambio de vida y por la promesa de un sueño de bienestar para su familia a través de viajes ilegales que terminan en una cruel y fútil tragedia que llena de dolor y complejo de culpa a familiares y amigos que, desde aquí (Puerto Rico), incentivan la expedición motivados por la nostalgia y el gran deseo de tener consigo a sus seres queridos”, expresa el líder, al recordar la última desgracia que sacudió a su comunidad, tan reciente como el pasado mes de noviembre, cuando una yola con 51 personas zozobró, dejando vivos a sólo dos tripulantes.
Indicó que el tráfico humano, que podría costar a un individuo entre $2,500 y $3,000, beneficia exclusivamente a los llamados “coyotes” o capitanes de yolas “que actúan sin ninguna piedad ni humanismo contra los que les pagan”.
Precisamente, presentar esa “cruda realidad” será parte de la campaña con la inclusión del documental 60 Miles East (60 millas al este) del cineasta dominicano Jorge Lendenborg.
Este filme narra, paso a paso, sin libretos y con testimonios reales, la odisea que enfrentan muchos dominicanos atravesando el peligroso canal de la Mona en su intento por llegar a la Isla.
“Muestra todos los pormenores del viaje. Desde los reclutamientos y construcción de la yola hasta la travesía en montes y corrupción de las autoridades”, adelantó.
Aguasvivas aprovechará también la exposición para “hacerles ver a mis hermanos dominicanos que en Puerto Rico no tienen nada qué buscar, pues este país atraviesa una de las peores crisis económicas y sociales de las últimas décadas. Además, con las nuevas leyes de inmigración, no podrán legalizar su status” .






