A su llegada al residencial, Clinton primero visitó el apartamento de Elizabeth Miller, cuya hija de ocho años padece de parálisis cerebral. (Carlos Giusti / Para Primera Hora)
domingo, 6 de abril de 2008
08:41 p.m.
Francisco Rodríguez-Burns / Primera Hora
El ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton realizó hoy, domingo, una visita fugaz al residencial Luis Lloréns Torres y ofreció un mensaje de tan sólo cuatro minutos y medio a los presentes, que se quedaron esperando más detalles de los planes de su esposa para con la Isla.
Clinton está en Puerto Rico para promocionar la candidatura de su esposa y senadora por Nueva York, Hillary Rodham Clinton, que enfrenta en las primarias presidenciales al senador por Illinois, Barack Obama.
“Los necesitamos a ustedes. Necesitamos su voto. Cuando era presidente trabajé duro para mejorar la economía en Puerto Rico y si Hillary es presidenta, ella extenderá un plan de seguro de salud para todos los puertorriqueños”, indicó Clinton en un complejo deportivo del residencial.
El ex presidente también garantizó más ayudas federales para la Isla de su esposa ser electa presidenta. “Ustedes, los puertorriqueños, han dado mucho al pueblo de Estados Unidos. Y el día de las primarias en Puerto Rico, su voto va a resonar por todos los Estados Unidos”, dijo Clinton, refiriéndose a las primarias demócratas pautadas para efectuarse en la Isla el próximo primero de junio.
Clinton estuvo acompañado por la congresista Nydia Velázquez, el ex gobernador Carlos Romero Barceló y el senador de Nueva Jersey, Robert Menéndez.
Entre los presentes se encontraban el hijo del ex gobernador Pedro Rosselló, Ricky Rosselló, y el hijo del ex gobernador Rafael Hernández Colón, José Alfredo Hernández Mayoral.
Como si se tratara de una contienda política local, militantes del alcalde de San Juan, Jorge Santini, y de su contrincante popular Ferdinand Pérez realizaban manifestaciones en las inmediaciones del complejo.
El representante Pérez indicó que desde el pasado viernes encabezó visitas en el residencial para reunirse con líderes cívicos y religiosos en torno a los problemas sociales que aquejan el complejo. Aunque respalda la candidatura de Obama, Pérez se mostró esperanzado de conocer personalmente al ex presidente. “Es un asunto de deferencia. Somos demócratas y quiero darle la bienvenida a San Juan”, indicó el legislador.
A horas del momento programado para la llegada del presidente, la rigurosidad de las medidas de seguridad era evidente. A bloques del complejo deportivo algunos agentes de la policía de Puerto Rico permanecían apostados, sujetando rifles de asalto, mientras la música de merengue que provenía de la cancha bajo techo retumbaba entre los edificios del caserío.
Agentes del Servicio Secreto de Estados Unidos inspeccionaron la cancha bajo techo con canes entrenados para la detección de explosivos. Agentes del Negociado Federal de Investigaciones (FBI) redoblaron la vigilancia.





