martes, 16 de marzo de 2010
Carmen Graciela Díaz / Para Primera Hora
Será lo que exhibe o aquello que sugiere, pero el corsé es una prenda que nunca ha dejado de estar vigente como vestimenta y, por supuesto, objeto de seducción.
El stylist Lemil Collazo informa que “el corsé trae referencias de época y nunca ha muerto porque siempre en las tiendas se verán de diferentes tonos, texturas y estilos, sea con straps o strapless”.
Una de las prendas favoritas de un abanico de diseñadores alrededor del mundo, el corsé se presenta actualmente tanto en piezas de vestir o formales como en esas más cotidianas o incluso trajes de baño.
Y es que según Collazo, el corsé es una referencia para muchos modistos que incluyen en sus creaciones la varilla, el cabete y el afán de acentuar el área de la cadera.
Esta prenda se puede amoldar a diversas siluetas aunque eso está sujeto a cómo esté confeccionada la misma. “Hay unos que tendrán más varillas que le darán la fuerza a la pieza y ayudarán a la figura femenina”, expone Collazo. El asesor de imagen agrega que un área flácida o que requiere contorno hallará en el corsé la prenda que otorgará la firmeza necesitada, aunque eso dependerá de dónde esté ubicada la varilla.
En cuanto a la tendencia cromática, Collazo detalla que el color rosa pálido y aquellos tonos que simulen la piel son los que se proyectan en boga en el presente. De otra parte, y por la estructura del corsé, Collazo clarifica ciertas diferencias entre dicha pieza y el bustier. “El corsé es una pieza para el torso completo, mientras que el bustier (es) sólo para el busto. Pero ambas tienen varillas para soporte y para acentuar la figura”, concluye Collazo.
Para consultas con el asesor de imagen Lemil Collazo, escríbele a twitter.com/lemilcollazo o llámalo al 787-226-6776.
Una historia ajustada
A lo largo de todo el siglo XIX, la cintura estrecha fue la pieza de la fijación colectiva. Las mujeres empleaban el corsé como la herramienta para conseguir la figura perfecta. Esa compresión corporal permaneció hasta comienzos del siglo XX.
Los corsés fueron objeto de gran controversia alrededor de 1850, cuando varios grupos alzaron un grito de protesta por el daño físico causado por su ajustado amarre tanto al frente como detrás de la cintura.
Para comprimir el abdomen y realzar las caderas, los corsés en el 1900 contenían una varilla de acero vertical en la parte delantera y una serie de varillas rígidas a su alrededor.
Fuentes: Moda. Una historia desde el siglo XVIII al siglo XX. de Taschen y el Diccionario de moda y diseñadores de moda de Thames & Hudson
Consejos para llevarlo
Día
Combínalo con pantalones largos, mahones y piezas que pertenezcan al mismo look romántico a través de encajes, chiffon y tejidos que simulen transparencia
Ponerte el corsé con pantalones cortos es factible en el caso de Puerto Rico, ya que “hay que adaptar las tendencias internacionales a la cultura del país”, recuerda Collazo.
Noche
La noche se presta para el corsé que complementa el traje, el cual puede estar incluido en el vestido, o como dos piezas, acompañado por una falda de un mismo color.
Evita detalles innecesarios en el atuendo que puedan distraer y dañar la imagen del corsé.
Día/noche
Úsalo en colores pasteles que simulen la piel como los blush que están de moda
Fuente: El asesor de imagen Lemil Collazo






