El rojo es "vida, pasión, amor y el remedio contra la tristeza. Creo que una mujer vestida de rojo, sobre todo de noche, es maravillosa", según indicó el diseñador en un ocasión. (AP)
martes, 4 de septiembre de 2007
02:06 p.m.
Carmen Rodríguez / Agencia EFE
Roma.- El diseñador Valentino anunció hoy que el próximo enero se retirará, después de 45 años de trabajo, del mundo de la moda, que ha revolucionado con su creatividad y su emblemático color rojo.
Valentino Garavani, de 75 años, presentará su última colección de prét-á-porter el próximo octubre en París, que también acogerá su último desfile de alta costura en enero.
El diseñador anunció su retirada en un discreto comunicado de prensa, después de casi medio siglo de llenar las pasarelas con su magia, su cuidada técnica y, sobre todo, su omnipresente "rojo valentino", color al que supo hacer un puesto de honor en los trajes de noche.
El rojo es "vida, pasión, amor y el remedio contra la tristeza. Creo que una mujer vestida de rojo, sobre todo de noche, es maravillosa", según indicó el diseñador en un ocasión.
Algunos sintieron ya aires de retirada cuando Valentino organizó el pasado julio tres días de grandes celebraciones en Roma, durante los que reunió a lo más granado del mundo de la moda, cuyo acto central fue una cena con espectáculo celebrada en los restos del templo de Venus, cerca del Coliseo.
"El gran evento con el que he celebrado mis primero 45 años de trabajo" fue un momento "mágico, seguramente irrepetible" y por ello sería "imposible igualar la emoción y la alegría por la amistad y la consideración que el mundo entero" le expresó en ese momento.
"Por ello he decido que este es el momento perfecto para decir adiós al mundo de la moda", escribe Valentino, a quien le gusta pensar "como dicen los ingleses: me gustaría dejar la fiesta cuando todavía hay gente".
El gran modisto se jubila pero su futuro estará "lleno de nuevos compromisos e intereses", algunos ligados al mundo al que tanto aportó, porque es su "intención crear y sostener instituciones que promuevan el estudio del diseño y perseveren en el arte de la moda".
Valentino, el hombre que creó un estilo inconfundible, es consciente de que la casa que lleva su nombre "cambiará", pero esperó que el equipo sepa proseguir el trabajo del maestro "de una manera de la que pueda sentirme orgulloso".
Nacido en el pueblo de Voghera (norte), el 11 de mayo de 1932, Valentino se mostró desde muy pequeño atraído por todo lo relacionado con el mundo de la decoración, la pintura y la escultura, y a los catorce años decidió dedicarse al diseño.
El modisto reconoció que ha sido "afortunado" al haber podido hacer de su "pasión de adolescente" el trabajo que siempre le dio "tantas alegrías y reconocimiento" y lograr mantener su estilo "a pesar de los grandes cambios realizados en la moda".
Y si se habla de un estilo propio, el del modisto ha estado recorrido siempre por ese color rojo vivo e intenso, que se conoce como "rojo valentino" y puede decirse que con "denominación de origen".
Un color que le gusta desde la infancia, que tiene "tanta vitalidad y tanta fascinación que me gusta verlo no sólo en los trajes, sino también en las casas, en las flores, en los objetos, en los detalles. Es mi amuleto. Una mujer vestida de rojo no se equivoca nunca", señaló en una ocasión.
Los diseños de Valentino se caracterizan por la riqueza de los tejidos y el cuidado meticuloso de los detalles. Su estilo sofisticado se ha plasmado, sobre todo, en trajes de noche con bordados exquisitos o fantásticos drapeados.
Valentino alcanzó su primer gran éxito en 1968 cuando asombró al mundo con el vestido que diseñó para Jackie Kennedy en su boda con el magnate griego Aristóteles Onassis.
Modisto favorito de numerosas primeras damas y estrellas del cine, sus modelos han sido lucidos por figuras tan importantes como la emperatriz Farah Diba, la reina Noor de Jordania, la desaparecida princesa Diana de Gales, Liz Taylor, Jane Fonda, Sofia Loren o Sharon Stone.
Valentino señaló recientemente que ha vestido "un poco a todas las mujeres" y que "sólo" le falta vestir a la reina Isabel de Inglaterra.





