Bookmark and Share
Eliminados los Islanders

Marco Vélez, con la bandera de Puerto Rico en su hombro, abandona cabizbajo el terreno luego de la derrota de ayer. (Primera Hora / Juan Luis Martínez)

domingo, 4 de octubre de 2009
10:03 p.m.
Raúl Álzaga / Primera Hora

El sueño de campeonato de los Islanders de Puerto Rico llegó anoche a un abrupto fin cuando el Impact de Montreal los eliminó, 2-1, en la serie semifinal de la United Soccer Leagues (USL)  ante 5,101 fanáticos que se dieron cita al estadio Juan Ramón Loubriel de Bayamón.

De esta manera, la Tropa Naranja finalizó la temporada con un resultado muy por debajo de lo esperado, ya que desde el principio de la temporada, el onceno apostó al campeonato de la Liga e incluso, tiró la toalla en la Liga de Campeones para poder concentrar sus esfuerzos mayores en el campeonato de la USL.

Los Islanders aún tienen que cumplir con el último partido de la Liga de Campeones de la Concacaf el 20 de octubre ante el Columbus Crew, a pesar de que ya no tienen posibilidades de avanzar.

Con la necesidad de ganar por dos goles para avanzar a la serie final luego de haber perdido el partido de ida, 2-1, en Montreal, los Islanders se metieron temprano en un hoyo cuando permitieron que el Impact los madrugara con un doloroso gol comenzando el desafío gracias a remate de Peter Byers, con apenas 2:10 en el reloj, que dejó atónita a la asistencia.

Esto forzó al onceno boricua a tener que emplearse con mayor urgencia desde el inicio del partido y controló el balón la mayor cantidad del tiempo en la primera mitad, pero sin lograr anotar en múltiples intentos.

En la segunda mitad, Puerto Rico no cedió un ápice en su afán de ataque, pero el Impact logró mantener su arco cerrado con tal efectividad  que los Islanders no tuvieron ni un solo hueco abierto para anotar.
Aun así,  una falta pitada en el minuto 86 las otorgó un penal a los Islanders, que Josh Hansen cobró con éxito para empatar las hostilidades, 1-1.

Faltaba un gol para el empate y, al menos, forzar un tiempo extra. Cuatro minutos reglamentarios y cuatro  de prórroga eran suficientes para buscar el milagro.

Pero un balde de agua fría les cayó encima. Los Islanders se durmieron en los laureles, descuidaron la defensa  y Leonardo DiLorenzo se  escapó en jugada de contraataque para anotar un gol uno contra uno frente al arquero Bill Gaudette y dejar así sin aire a los Islanders y a su fanaticada.

Ésa fue la estocada en el corazón de los  Islanders que los dejó pensando en el 2010.