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En marcha el engranaje electoral

Empleados y voluntarios de la CEE trabajaron ayer en el embalaje de materiales para completar las cajas de tripa de las 1,562 unidades electorales. (Primera Hora / Andre Kang)

sábado, 11 de octubre de 2008
Irene Garzón Fernández / Primera Hora

Embalaje electoral.

Hay todo un frenesí en el Edificio de Operaciones Electorales de la Comisión Estatal de Elecciones (CEE) con los preparativos del andamiaje para que fluya sin dificultades la logística en las unidades y colegios electorales el 4 de noviembre próximo, día de las elecciones generales.

Esta semana se prepararon las llamadas “cajas de tripa”, que luego van dentro de los “maletines electorales” que se envían a los colegios con el material necesario para el día de los comicios.

En esta labor se integran con mucha cordialidad representantes de los cuatro partidos políticos, con su personal respectivo que se divide las funciones y el trabajo. Cada partido tiene asignadas allí 10 personas.

El director de Operaciones Electorales, Julio L. Alvelo, representa el Partido Popular Democrático (PPD); el subdirector, Julio Bonnet, al Partido Nuevo Progresista (PNP); el director auxiliar, Pedro Martínez, al Partido Independentista Puertorriqueño (PIP); y Ramón Escalera representa a Puertorriqueños por Puerto Rico (PPR).

Ya se prepararon las 6,856 cajas de tripa para sendos colegios regulares, más 1,541 correspondientes para los colegios de votación de “añadidos a mano”. Ayer por la tarde esperaban completar las cajas de tripa de las 1,562 unidades electorales, adelantó Alvelo, que comenzó en la CEE en 1983 y en Operaciones Electorales en 1996.

Se establece un colegio de añadidos a mano por cada unidad electoral. Cuando el centro de votación es el mismo para dos unidades electorales sólo se establece un colegio de añadidos a mano, observó.

El también veterano Bonnet, que está en funciones electorales desde 1986, explicó que la caja de tripa contiene un frasco de tinta indeleble para marcar el dedo del elector cuando vota, un rollo de cinta adhesiva protectora (masking tape), tarjetas de fila cerrada, bolsas plásticas transparentes para guardar las papeletas votadas, sellos plásticos numerados para cerrar los maletines y poner en las urnas. Además, bolígrafos de tinta morada, negra y roja, más las lámparas de luz ultravioleta para detectar la tinta indeleble.

PRIMERA HORA visitó Operaciones Electorales en compañía del veterano Benicio Carmona, que hizo énfasis en la distribución de las áreas de trabajo a través del personal de los cuatro partidos. “Son muy pocos, pero hacen malabares para sacar el trabajo”, precisó el ayudante en asuntos electorales del presidente de la CEE, Ramón E. Gómez.

Carmona explicó el uso de los bolígrafos por colores. El de tinta morada es el que se le da al elector para votar y el de tinta negra para que firme la lista de votación, mientras que el de tinta roja se usa para el escrutinio en el colegio el día de las elecciones. A los colegios no se envían los bolígrafos de tinta verde, que se utilizan para el escrutinio general que comienza posterior a los comicios.

Ésta será la primera elección general en que se utilicen bolígrafos, ante el desastre que resultaron los lápices en los comicios de 2004 cuyas minas se partían constantemente. En las primarias locales de marzo y la primaria demócrata de junio de este año se usaron ya los bolígrafos.

Para estas elecciones se compraron 70,060 bolígrafos morados, que incluyen repuestos, y se envían seis por colegio electoral; 35,030 negros, 35,030 rojos y 900 verdes.

“Cualquier marca con el violeta (morado) en la papeleta se asume que fue la que hizo el elector... Con el rojo, se asume la hicieron los funcionarios y no se valida, como tampoco se valida cualquier marca que aparezca en verde”, indicó Carmona a este diario.

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