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En aprietos la imagen

viernes, 7 de septiembre de 2007
Mariana Cobián

Icono cultural en problemas.

El sociólogo José Rodríguez recalcó que muchas niñas podrían ver a Barbie de otra manera al tener que desprenderse de algunos de sus accesorios por el recogido del mercado a causa de problemas de plomo e imanes pequeños.

La crisis que enfrentan Barbie y otros productos de Mattel y Fisher Price afecta la credibilidad que imperó por años.

“Como icono cultural, se ve afectada por la magnitud y seriedad del asunto. Eso hace que los niños puedan resentirse al ver que no pueden jugar con ellas”, explicó el sociólogo.

Indicó que el prestigio de una marca que ha trascendido generaciones hace que las personas tengan confianza, por lo que podría causar hasta un estado de negación.

“Es como poner a Superman como malo, y se ha hecho, pero vuelve a ser bueno. En este caso, es un artefacto con el que las personas se identifican, y hasta asocian sentimientos. Piensan, hasta tengo que dudar en algo que podía confiar”, señaló Rodríguez, quien señaló que Mattel hizo bien al dar a conocer el problema y actuar rápidamente.

Nocivo a la salud

La residente de pediatría de la Escuela de Medicina del Recinto de Ciencias Médicas (RCM), Johanna Rodríguez Toledo, indicó que son muchos los menores que llegan al hospital por tragar imanes de juguetes.

“Es común verlo, y la media son niños de cinco años. El 80% son mayores de tres años”, señaló.

Han atendido casos de infantes con vómitos, dolor abdominal y fiebre porque los padres no saben que tragaron algo.

“Les hacemos la radiografía y vemos los imanes, y va directo a sala de operaciones”, recalcó.

El peligro es que, si tragan más de uno, los imanes pueden pegarse y obstruir el paso en el intestino, y hasta perforarlo. Si va al tracto respiratorio, se hace broncoscopia para removerlo.

Indicó que no son tantos los casos con plomo, pero destacó que es importante detectarlo a tiempo.

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