“Enfermedad crónica” en servicios de ATM

 
 
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“Enfermedad crónica” en servicios de ATM

Actualmente, sólo hay tres embarcaciones disponibles para atender el flujo de pasajeros entre Vieques y Culebra. (Archivo)

lunes, 30 de enero de 2012
Bárbara J. Figueroa Rosa / Primera Hora

Los problemas que por décadas han tenido que sufrir los residentes de Vieques y Culebra tras el pésimo servicio que reciben en la Autoridad de Transporte Marítimo (ATM) son equivalentes a una “enfermedad crónica” que urge atender para “estabilizar” la calidad de vida de los vecinos de las islas municipios.

Así lo admitió el propio presidente de la Junta de Directores de la ATM y secretario del Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP), Rubén Hernández Gregorat, quien aseguró ayer estar poniendo su empeño para que la situación mejore.

Entre los planes inmediatos se destaca una “reorganización estructural de la ATM con una nueva gerencia compuesta por Stanley Mulero, director ejecutivo del servicio isla; Anthony Irizarry, director ejecutivo del servicio metro; y Arturo Vaello, director ejecutivo auxiliar de operaciones.

“Esta situación nos ha presentado el reto de empezar de nuevo esta agencia, creando procesos, controles administrativos y financieros, reforzando las relaciones y el cumplimiento con las agencias reguladoras federales”, dijo Hernández Gregorat al destacar que, entre las primeras acciones, la ATM contará con un plan de varadero que atenderá las necesidades de la flota.

Actualmente, sólo hay tres embarcaciones disponibles para atender el flujo de pasajeros entre Vieques y Culebra, islas que anualmente reflejan un movimiento de 1.2 millones de personas. El resto de las embarcaciones, ocho en total, están dañadas.

¿Y qué con las irregularidades?

Por otra parte, Hernández Gregorat informó que refirió a diversas agencias estatales y federales, como el FBI, los señalamientos que han llegado a la Junta de ATM y que incluyen supuestas acciones ilícitas por empleados y pasados directivos de la corporación pública. Las imputaciones van desde mal utilización de líneas de crédito hasta alegado vandalismo a embarcaciones por parte de capitanes y empleados.