Madrid - Tras Iron-Man, Thor, Capitán América o Hulk, ahora le llega el turno al más pequeño y quizás menos conocidos de los Vengadores, Ant-Man, un hombre hormiga que en su primera película protagonista se queda lejos del espectáculo ofrecido por sus compañeros de heroicidad.

Con Paul Rudd, una cara habitual de la comedia, como protagonista, la idea de Marvel era seguir explotando ese lado más humorístico que tan bien les ha funcionado con Iron-Man.

Pero la diferencia entre Robert Downey Jr y Paul Rudd es abismal y el proyecto del hombre hormiga queda a años luz de la ironía y la inteligencia de Iron Man y del espectáculo de otras de las grandes películas de Marvel.

Relacionadas

Pese a todo, la película, recién estrenada en medio mundo, es entretenida y cumple bien su cometido, que no es otro que presentar al nuevo componente de los Vengadores, que participará en próximas aventuras de alguno de sus compañeros, como "Captain America: Civil War", cuyo estreno está previsto para mayo de 2016.

En su primera película en solitario, Rudd está rodeado de nombres conocidos, como los de Evangeline Lily ("Lost"), que interpreta a Hope van Dyne, la hija de Hank Pym, el científico inventor de la tecnología que permite a un hombre pasar a ser del tamaño de una hormiga, y al que da vida Michael Douglas.

Junto a ellos, Bobby Canavale como policía, Martin Donovan como uno de los malos o el sorprendente Michael Peña, que demuestra en el filme su enorme versatilidad.

De origen mexicano, Peña tuvo su primer papel importante en "Crash" (2004) y desde entonces no ha dejado de evolucionar y demostrar su buen hacer en títulos como "End of Watch", "American Hustle" o "Fury".

En "Ant-Man" es Luis, el primo de Scott Lang (Rudd) y el primero en meterse en líos por ayudarle.

Porque una de las características principales de la historia es que cuenta la llegada de Scott al universo de superhéroes como si de una comedia de enredo se tratara.

"Una de las cosas que más me gustan de esta película es que no es fácil ponerle una etiqueta; no es una comedia pura, no es una película de acción pura, pero tiene mucho de ambas", dice el actor en las notas de producción del filme.

El protagonista sale de la cárcel, tras cumplir una condena por allanamiento, y se ve forzado a participar en un nuevo robo al no encontrar un trabajo, pero todo es una estrategia del profesor Pym para captarle para su proyecto de "Ant-Man".

A partir de ahí, la historia pasa a desarrollarse como tantas otras de superhéroes pero con menos batallas y espectáculo que entregas de Capitán América o Thor.

Lo mejor es, sin duda, el potencial que se le ve al personaje de Evangeline Lily, que seguro explotará en próximas entregas, y el hecho de recuperar a uno de los superhéroes que formó parte de los Vengadores desde su origen pero que es el menos conocido del grupo.

Eso fue precisamente lo que atrajo a Peyton Reed -curtido en comedias de bajo presupuesto y el producciones televisivas- a la hora de aceptar dirigir el filme.

"También me encanta que se produzca un relevo y que Hank Pym le pase la antorcha a Scott Lang. Esta circunstancia propicia una fantástica dinámica mentor-alumno entre los personajes. Es una dinámica clásica de los cómics de Marvel y algo que no hemos visto de verdad en el Universo Cinematográfico Marvel", explica Reed.

Una película que mezcla imágenes rodadas físicamente con otras creadas por ordenador para tratar de dotar a las hormigas que aparecen en la historia del mayor realismo posible.