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Por Mario Alegre Femenías

Sin subtítulos

After Earth

06/10/2013
AFTER EARTH.- Dirigida por M. Night Shyamalan. Protagonizada por Will Smith y Jaden Smith. Clasificada PG-13. Duración: 100 minutos.
AFTER EARTH.- Dirigida por M. Night Shyamalan. Protagonizada por Will Smith y Jaden Smith. Clasificada PG-13. Duración: 100 minutos.
El giro inesperado del más reciente largometraje de M. Night Shyamalan es que no es tan malo como lo han pintado, sino entretenidamente mediocre.

Siempre trato de entrar a la sala de cine esperando lo mejor, pero a veces los prejuicios son inevitables, más cuando se trata de alguien como el director M. Night Shyamalan. Su nombre ha depreciado tanto desde sus años como el supuesto “próximo Steven Spielberg” que ya ni figura en la campaña de publicidad de su más reciente película, After Earth, la cual estrenó en los cines de Estados Unidos como una gran plasta.

La decisión por parte de Columbia Pictures es más que comprensible. Sus últimos tres filmes, Lady in the Water, The Happening y The Last Airbender, han sido incrementalmente peores, fracasos tanto críticos como taquilleros que distan mucho del trabajo de aquel cineasta que nos dio The Sixth Sense, Unbreakable y -en lo que a mí concierne- Signs. Sin embargo, en esta ocasión Shyamalan no es quien carga con la totalidad de la culpa. After Earth no es una buena película pero tampoco es el desastre que mis colegas en Estados Unidos habían declarado, aunque no rechazo la posibilidad de que las bajísimas expectativas hayan influenciado en cierta forma mi apreciación.

After Earth es sencillamente un mal ideado proyecto de pasión por parte de una de las mayores estrellas de Hollywood, Will Smith, y su recurrente insistencia en que su hijo, Jaden, siga sus pasos, aun cuando el joven de 14 años no ha dado señal de haber heredado el gen histriónico de su padre. Algunos padres les construyen casitas de madera a sus hijos en el patio; Smith le produce un blockbuster de $130 millones al suyo. Shyamalan es el menor de los problemas aquí y su huella es prácticamente inexistente. Su función fue la de un director contratado para seguir las instrucciones de Smith, escribir un guión basado en la historia de éste, escoger los tiros de cámara  y gritar “Action!” y “Cut!” cuando fuese necesario.

El núcleo de la historia es interesante: 1,000 años tras el exilio de la humanidad de la Tierra, un padre e hijo se estrellan en el planeta y deben unir fuerzas para pedir auxilio. La película promueve la idea de combatir el miedo y no dejar que la emoción nos controle de cara al peligro. Es en su desarrollo donde la producción se cae, con Cypher Raige (Will Smith), un legendario guerrero, enseñándole a su hijo Kitai (Jaden) cómo ser igual que él (cualquier analogía de esta ficticia relación paterno-filial con la realidad es “pura coincidencia”). Las emociones son malas en el universo de After Earth, señal de debilidad, lo cual resulta irónico ya que si algo necesitaba el filme era precisamente al menos un rastro de ellas.

Ver a Will Smith convertido en un tipo robot sin sentimientos va en contra de sus fortalezas como un actor carismático y con una fuerte presencia escénica. Jaden, por el contrario, habría sido perfecto para ese papel, ya que carece de ambos atributos, pero la película le requiere ser el personaje con el mayor arco dramático, y el joven simplemente no cuenta con el talento para cargar  sobre sus hombros con el grueso de la historia. Jaden Smith no tiene madera de protagonista, por lo que tenerlo solo en pantalla durante casi toda la cinta provoca que el genérico guión se torne aún más tedioso.

Aun con todo esto en su contra, After Earth no es una experiencia insufrible, como lo fueron las últimas tres ofertas de Shyamalan. El filme está bien tirado y hasta logra entretener de manera intermitente. ¿Épico desastre? No. ¿La peor película del año? Tampoco. ¿El fin de Shyamalan? Quizá. Smith y su hijo se repondrán de este fracaso,  pero no sé cuantos pueda realizar este director antes de tocar fondo.