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Por Mario Alegre Femenías

Sin subtítulos

Crítica: La cara oculta

11/15/2012
LA CARA OCULTA.- Dirigida por Andrés Baíz. Protagonizada por Quim Gutiérrez, Clara Lago y Martina García. Clasificada R. Duración: 95 minutos

En papel, la trama de La cara oculta debe haberse leído como un buen thriller. Su ejecución, sin embargo, deja mucho que desear. La cinta arranca de manera prometedora, estableciendo lo que aparenta será un entretenido –aunque, trillado- misterio, pero rápidamente decae hasta convertirse en una accidentada comedia. 

Comenzamos con “Adrián” (Quim Gutiérrez) -un director de orquesta español radicado en Colombia- mientras ve un vídeo que le dejó su novia, “Belén” (Clara Lago), despidiéndose de él y pidiéndole que no la busque. Visiblemente afectado, “Adrián” se va a una barra para ahogar sus penas y ahí se ve involucrado en una pelea que él provoca. “Fabiana” (Martina García), una mesera del establecimiento, hace lo que cualquier adulto racional haría: llevarse al borracho violento para su apartamento. 

Ahora, no hay que ser puritanos. Si “Fabiana” sintió una fuerte atracción física por el galán a pesar de su reprensible comportamiento, pues está bien. Que tenga su “one nigh stand”. Lo que sí es cuestionable es el que la chica no se marche cuando dos días después -luego de una apasionada noche de lujuria- dos detectives llegan hasta la lujosa mansión de “Adrián” investigando la desaparición de su novia. “Adrián” le explica a “Fabiana” su versión de los hechos y ésta la cree como si lo conociera de toda la vida. 

Como si eso no fuera suficiente motivo para huir, “Fabiana” empieza a creer que la mansión está embrujada, pero no importa. Tan contenta está con este nuevo hombre en su vida que una noche –tras ser atacada en la ducha por agua hirviendo- empieza a brincar en la cama, como hacemos todos los adultos cuando estamos solos, ¿verdad? El guión de Andrés Baíz –quien también dirige el filme- convenientemente la pone a realizar esta infantil actividad para que pueda divisar desde las alturas la llave que está escondida dentro de un ducto del aire en el piso. 

Hasta aquí el primer acto de la historia. La llave da inicio al resto del largometraje, un prolongado flashback que definitivamente es más interesante que lo que lo antecede al presentarnos muchos de los hechos desde otra perspectiva, pero aún así los personajes no adquieren inteligencia. Cometen estupidez tras estupidez al punto de dar gracia, sensación que es bienvenida para poder terminar de ver la película. 

Baíz comete algo que de primera instancia es bastante arriesgado: revelar las respuestas al misterio central bastante temprano en la narrativa. El problema es que una vez contestas las interrogantes tienes que tener algo más que proveerle al público para mantenerlo interesado. La pieza clave de su propuesta es buena, pero tan malograda como el desarrollo de sus personajes. 

La cara oculta estrena hoy en Fine Arts y ya está disponible para los suscriptores de Netflix

P.D. Si creen que dije mucho de la trama, el tráiler revela TODO el misterio en los primeros 15 segundos. 


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