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Por Mario Alegre Femenías

Sin subtítulos

UC: Thief / Rififi

01/16/2014
Dos clásicos largometrajes acerca de robos lucen mejor que nunca en su debut en formato Blu-ray.

Algunos cineastas incursionan en el séptimo arte con una serie filmes que poco a poco van definiendo su estilo. Otros estallan en el medio con su ópera prima. Michael Mann pertenece al segundo grupo.

Al ver Thief, su primer largometraje de 1981, es fácil distinguir el esquema de lo que será su filmografía, protagonizada en su mayoría por criminales y los policías que los acechan, filmados en radiantes secuencias nocturnas que se han convertido en una de las características distintivas del cine de Mann. Todos los ingredientes esenciales de su estilo están presentes en Thief: el ladrón que sirve de anti-héroe, la mujer que conoce y que representa un nuevo comienzo en su vida, el proverbial “último atraco” que prueba ser fatal o no sale de acuerdo al plan, las luces de la metrópolis que ambientan la noche, que en este caso, se trata de su natal Chicago.

James Caan interpreta a “Frank”, el experimentado ladrón solitario que trabaja bajo sus propias reglas con un pequeño equipo de secuaces. Su más reciente robo de diamantes atrae la atención del jefe mafioso “Leo” –encarnado por un inusualmente despiadado Robert Prosky-, quien le ofrece triplicar sus ganancias si trabaja para él. “Frank” considera la propuesta mientras intenta reencaminar su vida junto a “Jessie” (Tuesday Weld), con quien quiere formar una familia y abandonar su vida criminal tras conseguir suficiente dinero. Como es de esperarse, la vida perfecta que se imagina “Frank” no es más que un sueño.

Uno de los aspectos más llamativos de Thief (y uno que comparte con el otro filme reseñado aquí, Rififi) es la atención al detalle por parte de Mann en cuanto a cómo se ejecutan los robos. Caan –en una de las mejores actuaciones de su carrera, combinando el temperamento explosivo de “Sonny Corleone” en The Godfather con el control emocional de Alain Delon en Le Samouraï- tuvo que aprender a usar todas las herramientas que utiliza para abrir cajas fuertes, esto bajo la tutela de ladrones profesionales que Mann, no solo contrató como consultores, sino que les dio pequeños papeles en la cinta. Los robos se sienten auténticos porque lo son, lo que le añade una verosimilitud que rara vez se observa en este subgénero.

Lo otro que distingue al largometraje es el acompañamiento musical del famoso grupo electrónico Tangerine Dream que ambienta la espléndida cinematografía nocturna dominada por colores neón que componen un tipo de neo-noir que para la época fue bastante vanguardista. La trama es predecible, pero tal como demostró Nicolas Winding Refn 30 años más tarde con Drive –largometraje incuestionablemente influenciado por Thief-, el estilo puede rellenar la falta de sustancia o –incluso- fungir como un reemplazo de esta, lujo que tan solo se puede dar un puñado de cineastas. 

Presentación audiovisual

La restauración en 4K aprobada por Michael Mann es tan impresionante que es recomendable usar gafas de seguridad para evitar que se te derritan las pupilas. Solo había la versión en definición estándar que estuvo en Netflix hasta el año pasado y la diferencia en comparación con este impecable Blu-ray es del cielo a la tierra. Presentada en su formato original 1.85:1 en resolución 1080p, Thief se ve sencillamente espectacular. Las escenas nocturnas se aprecian como nunca antes, con las luces neón saltando de la pantalla y unos sólidos tonos azules que complementan las escenas diurnas. Me atrevería a decir que el filme no se llegó a ver tan bien en el cine. En definitiva, esta es una de las transferencias más asombrosas que he tenido el placer de ver.

Y el audio no se queda atrás. La pista en inglés DTS-HD Master Audio 5.1 es tan esencial para la experiencia como la prístina imagen del Blu-ray. La fantástica música electrónica ambiental de Tangerine Dream le aporta una dimensión adicional a la atmósfera del largometraje y se escucha claramente a través de todos los canales sin la más mínima señal de deterioro.

Extras

El crítico de Variety, Scott Foundas, entrevista a Michael Mann con motivo de este lanzamiento de Thief. En la conversación, de 25 minutos de duración, el cineasta habla acerca del origen del filme, su producción y colaboración con pillos profesionales para conseguir la autenticidad que quería representar en pantalla. Criterion también les realizó nuevas entrevistas al actor James Caan y a Johannes Schmoelling, exintegrante de Tangerine Dream, quien se concentra en hablar sobre la composición de la icónica banda sonora.

El disco también incluye una pista de comentario grabada por Mann y Caan en el 1995, el tráiler original de la película, y el panfleto ilustrado contiene un ensayo del crítico Nick James.




Un pillo sale de prisión, ve la oportunidad de cometer un lucrativo pero arriesgado robo, la toma, lo lleva a cabo perfectamente… y pues ya saben cómo suele acabar esta historia. (SPOILER: No es un final feliz).

El magnífico largometraje de 1955 del cineasta estadounidense Jules Dassin –basado en el libro Du Rififi chez les hommes, de Auguste le Breton- es uno de los padres del “heist film”. El gran Francois Truffaut -antes de convertirse en un aclamado director- escribió en su crítica de cine: “De una de las peores novelas criminales que he leído, Dassin ha hecho uno de los mejores filmes criminales que jamás he visto”. Su influencia se ve en películas como Ocean’s Eleven en las que un grupo de criminales realizan exitosamente un robo que aparenta ser imposible.

Brian De Palma incluso emuló en Mission: Impossible –aunque a menor escala- lo que se resalta como el mayor logro de Rififi: una extraordinaria secuencia de más de 30 minutos en la que los ladrones cometen el robo de una joyería sin enunciar una sola palabra ni acompañamiento musical. El silencio impera durante la magistral ejecución no solo del hurto sino de la dirección de Dassin, quien aparece en la cinta encarnando a uno de los cuatro ladrones como el encargado de abrir la caja fuerte. La secuencia goza del mismo lujo de detalles y legitimidad que se vio décadas más tarde en Thief, tanto así que existen reportes de que algunos países dejaron de proyectar la película debido a que servía como un manual de enseñanza para perpetrar un robo.

La trama gira en torno a “Tony le Stéphanois” (Jean Servais), un criminal que recién acaba de salir de prisión cuando se ve tentado a volver a su pasado delictivo. “Tony” es un personaje completamente despreciable, que vemos en una de las primeras escenas entrarle a correazos a una examante que ahora se acuesta con un jefe de la mafia, pero igual Dassin lo usa como su protagonista sin el más mínimo intento de esconder su naturaleza. Si lo llegamos a admirar es por su talento para planear el crimen, convirtiendo el acto del robo en un arte en el que incluso se usan zapatillas de ballet.

Sin embargo, al igual que con Thief, la trama es secundaria a cómo Dassin nos mantiene cautivos con la maestría que expone en la construcción de sus escenas. Todo gira alrededor de esa secuencia del robo, una digna de estudiarse en el uso del silencio para transmitir tensión, y la cual por si sola hace de Rififi un indiscutible clásico del cine francés.

Presentación audiovisual

Rififi no parece haber envejecido un solo día a casi 60 años de su estreno. Presentado en su formato original 1.33:1 y en resolución 1080p, el filme se ve estupendo en alta definición con un alto nivel de detalle. El nivel de contraste es igualmente excelente, separando equitativamente la gama de tonos grisáceos y reproduciendo unos negros profundos. La copia no demuestra señales de envejecimiento y se puede apreciar nítidamente el grano del celuloide.

La pista de audio en francés LPCM 1.0 no va a sacudir su sistema de sonido pero funciona más que bien para la película. El diálogo, grabado en posproducción, se escucha claramente por el canal central.

Extras

Esta nueva edición en Blu-ray transfiere el mismo material suplementario del DVD del 2000, que no fue mucho.

El disco incluye nuevamente la entrevista a Jules Dassin que le realizó Criterion hace 14 años. En ella el director conversa acerca de la filmación de Rififi e incluso discute su inclusión en la lista negra de artistas que redactó Estados Unidos para la década del 50.  

Fuera de esa entrevista de 30 minutos, lo único otro que se halla en este lanzamiento es una galería de fotos de la producción y un panfleto ilustrado con un ensayo del crítico J. Hoberman.


Nota final

Thief y Rififi son dos de las películas más influyentes del popular género de los “heist films” y las razones serán evidentes para cualquiera que las haya visto. Si no lo han hecho, los insto a que añadan estos dos discos a su colección. Ambos lanzamientos contienen versiones del filme en DVD y Blu-ray así como excelentes presentaciones audiovisuales. Una doble tanda no se pone mejor que esto.