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Un amor impensable en “The Shape of Water”

Por Primerahora.com 01/31/2018 |11:45 p.m.
 
El director Guillermo del Toro lleva un mensaje sobre la aceptación de las diferencias

Hoy estrena en Puerto Rico The Shape of Water, una de las cintas que parten como favoritas al Oscar, con 13 nominaciones incluidas las de mejor película, director, guión original y cinematografía.

La fantasía de Guillermo del Toro es la película “más humana y emotiva” de la filmografía del cineasta mexicano, según él mismo ha dicho.

“Es la primera película que hago con un aliento vitalista”, expresó el director de 53 años. “Grandes producciones como Pacific Rim o Hellboy tenían ya un poco de ese sentimiento, pero esta película es profundamente personal y real”, agregó.

“Al contrario que El espinazo del diablo o El laberinto del fauno, que hablaban de la pérdida, de la poesía de lo que se llevó el tiempo, esta película es un canto a favor de la vida. Es momento de apostar por la vida y por lo que podemos tener”, destacó.

Protagonizada por Sally Hawkins, Michael Shannon, Richard Jenkins, Octavia Spencer y Michael Stuhlbarg, The Shape of Water narra la historia de amor entre una mujer muda y una criatura marina. “Elisa” (Hawkins), una mujer muda desde que sufrió una herida en la infancia, trabaja como conserje en un siniestro laboratorio que ubica en los bajos de un cine, sobre el que además está su apartamento. Vive una vida solitaria, con solo dos amigos, su vecino “Giles” (Jenkins) y “Zelda” (Spencer), una compañera de trabajo.

Al laboratorio llega un ser subacuático (Doug Jones) con la que “Elisa” entabla una relación, por lo que decide tomar acción cuando conoce las macabras intenciones que hay con la criatura. 

El filme se ambienta en el año 1962, en plena guerra fría, y mezcla el romance y el cine de espías, con rastros de películas de monstruos (King Kong, Swamp Thing) y hasta musicales, con una secuencia que es un homenaje directo a Beauty and the Beast (1946), de Jean Cocteau.

“Los protagonistas viven encima de un cine, así que tenía claro que quería una película que estuviera enamorada del cine, y no de un cine cualquiera, sino del cine entretenimiento, que muchas veces es el que te salva la vida”, indicó Del Toro. 

La cinta, toda una carta de amor al cine, podría devolver a Del Toro a la carrera por los Oscar más de una década después de hacerlo con El laberinto del fauno, obra que le ganó una nominación al mejor guión original.

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