Placeholder

Por Milly Cangiano

Primera Fila

Olga Tañón No le queda el papel

10/08/2012

¿Caperucita?

¿Qué le pasa a Olga Tañón? ¿Quiere ser la Jenni Rivera boricua? Ya está bueno que cada vez que tiene algún problema con Juan “Igor” González aparezca como la “Caperucita Roja” con todo y canastita para llevarse los chavitos.

Contrario al cuento que llevaba la cesta llena de frutas, la realidad es que Olga está como los curas en las iglesias, pasándole el cepillo a Igor.

La historia nos remonta al tiempo en que Billy Denizard trabajaba con Rafo Muñiz y de la noche a la mañana recordamos que Olga habló pestes de este último. Para acabar de completar, hasta metió a Rafo en un lío que ella sabe y él también. No sé si esto era para sacarle dinero a quien de verdad la pegó fuera de Puerto Rico o si por el contrario era para zapatearse del contrato que tenía con Rafo. Pero eso es historia antigua que muchos quieren olvidar.

Billy trabajaba con Rafo dirigiendo vídeos, y Olga y él se enamoraron cuando quedaron varados en Las Vegas a causa del atentado del 9/11 . Allí comenzaron sus problemas. No tan solo con Rafo, sino también con Coco Salazar, la entonces esposa de Billy. ¿O es que olvidaron todo?

¿Que Igor la engañó al no decirle nada de su relación con Lisa y el embarazo de Igorcito? Muy mal por él. ¿Que Igor no le dijo que estaba casado cuando salía con ella? Muy mal lo hizo. Esa es la verdad.

Por lo que vemos en este momento, Igor solo pide copia de los gastos médicos y terapias de Gabriella para pagar y cumplir su responsabilidad. Él no se opone a pagar las cuentas si aparecen, pero no puede pagar ni debe pagar si no aparece un solo papel. ¿O hay que pagar por fe? Hello.

Mi amiga y excelente relacionista Helga García tratará de limpiarle la imagen a Olga, pero le recomiendo que escuche la voz del pueblo en los distintos programas de radio en los que el público opina sobre la merenguera.

Es increíble que, con el talento que tiene Olga y el tremendo show que hace, no pueda retomar su carrera y hacer presentaciones aquí.

Conozco muchas mujeres boricuas que junto a su nueva pareja o solas salen adelante contra viento y marea, pero solo hay que tener la voluntad, el deseo de trabajar y ganarse el dinero con el sudor de su frente.

Me siento orgullosa de esas madres boricuas que no se sientan a lamentarse, ni a llorar, sino que se levantan cada mañana esperando llevarles un mejor futuro a sus hijos, aunque su ex no le pase ni un vaso de agua. Madres que a veces tienen dos o tres trabajos y a la misma vez atienden a sus niños, algunos con problemas. Esa es la diferencia entre Olga y los miles de madres boricuas que trabajan y hacen lo que sea por sus hijos, sin esperar un cheque en el correo, ni en Asume o con un pleito en un tribunal. A esas madres mi respeto.