Arnold Schwarzenegger presenta su autobiografía "Total Recall: My Unbelievably True Life Story"

10/01/2012 | 05:30 p.m.
Es un libro planificado para engrandecer su leyenda y que pasa de puntillas por sus asuntos más turbios.

El actor y exgobernador de California Arnold Schwarzenegger estrenó hoy su autobiografía "Total Recall: My Unbelievably True Life Story, un libro planificado para engrandecer su leyenda y que pasa de puntillas por sus asuntos más turbios.

Presentado al más puro estilo de Hollywood, Schwarzenegger echó mano de su carisma para realizar un cinematográfico tráiler de lanzamiento del libro en el que resume su trayectoria como el paradigma del sueño americano, a medio camino entre un héroe de ficción y uno de la vida real.

"Si mi vida fuera una película, nadie la creería", dice en las imágenes el exculturista austríaco que pasó de "Terminator a Governator", que saluda a las tropas estadounidenses y se fuma un puro contemplando el capitolio del Parlamento de Sacramento.

La música solemne y su figura iluminada sobre un fondo oscuro pone fin a un video efectista con el que Schwarzenegger, a sus 65 años, confirma su regreso a la primera línea mediática. Una estudiada promoción con la que el intérprete parece querer pasar página, zanjar escándalos e iniciar un nuevo capítulo.

"No importa qué hagas en la vida, la venta es parte de todo", asegura el actor que llegó a ganar 20 millones de dólares por película y que antes que otra cosa se considera a sí mismo un "hombre de negocios".

En ese contexto se enmarca su autobiografía de 646 páginas en la que dedica "menos de un 1 por ciento", según declaró a USA Today, a comentar lo que él consideró su "metedura de pata": el hijo que tuvo con su asistenta del hogar, la latina Mildred Baena.

"Fue una de esas cosas estúpidas que me prometí que nunca haría. Ocurrió en 1996 cuando María y los niños estaban fuera de vacaciones y yo estaba en la ciudad terminando Batman and Robin. Mildred era parte de nuestro servicio doméstico desde hacía 5 años y, de repente, nos quedamos solos en la casa de invitados", relató el actor.

Schwarzenegger omite más detalles y se limita a contar que cuando el niño nació en agosto del año siguiente Baena le puso de nombre Joseph y registró como su padre a quien por entonces era su marido.

"Eso es lo que yo quise creer durante años", señaló el intérprete, que con el paso del tiempo se dio cuenta del parecido que tenía el niño con él, algo que percibió también su entorno.

Aquel secreto estuvo oculto durante 14 años y trascendió públicamente en 2011, después de que Schwarzenegger concluyera su etapa política y se confesara con su esposa, María Shriver, en una sesión de terapia de pareja.

Shriver, hija de Eunice Kennedy y sobrina del expresidente John F. Kennedy, poco dispuesta a romper la relación por completo tras 25 años casada, se separó temporalmente de Schwarzenegger, aunque finalmente pidió el divorcio el pasado julio.

El actor, no obstante, aún es optimista sobre la posibilidad de salvar su matrimonio, en el que tuvo cuatro hijos, y sobre el que siempre sobrevoló la sombra de la infidelidad.

Schwarzenegger reconoció además la relación que tuvo con la actriz Brigitte Nielsen cuando estaban rodando "Red Sonja" y un año antes de casarse con Shriver, algo que Nielsen ya había contado en sus memorias en 2011, pero el actor no había confirmado aún.

En 2003, poco antes de las elecciones que lo llevaron a ser gobernador de California, 16 mujeres declararon a la prensa que habían sufrido abusos de índole sexual por parte de Schwarzenegger en un período de 3 décadas.

"Ninguna de esas acusaciones eran ciertas, pero incluso así alguna vez actué de forma inapropiada y tuve razones para disculparme por mi comportamiento en el pasado", manifestó.

Schwarzenegger recuerda en la autobiografía sus orígenes humildes en una Austria azotada por la hambruna tras la Segunda Guerra Mundial y cómo el culturismo fue su billete a EE.UU., donde su irrefrenable ambición le convirtió en un icono de Hollywood en 10 años.

Su triunfo electoral en 2003 fue el techo a su imparable trayectoria ascendente.

Cuando dejó el cargo de gobernador en enero de 2011, su índice de popularidad política estaba por los suelos. Dejó California asfixiada por la deuda y perdió a su apoyo principal, su esposa.

Ahora Schwarzenegger, fiel a su cinematográfica promesa "Ill be back" ("Volveré" en español, "Terminator 2"), saca brillo a sus éxitos en sus memorias y relanza su carrera de actor tratando de recuperar el lustro de antaño.