Carlos Esteban Fonseca quiere salvar a su hijo

05/10/2010 |

Padre al fin, el actor Carlos Esteban Fonseca fue fuertemente sacudido cuando a principios de marzo de este año a su hijo Carlos Omar se le imputó haber acosado a una estudiante de la Universidad de Puerto Rico en el estacionamiento del campus universitario.

La noticia no tardó mucho en recorrer los medios locales de comunicación, multiplicándose así la angustia de Fonseca , la de su familia y la de la familia de la víctima.

“Fue terrible porque, si él no hubiese sido mi hijo, a nadie se le hubiese ocurrido sacarle más partido de lo necesario a la situación. Además, se dijeron muchas cosas y él sólo fue acusado de una cosa; de todo lo demás que se ha dicho no existe ningún tipo de acusación contra él”, manifestó el cantante en entrevista con Primera Hora en su residencia.

Transcurridos ya dos meses del incidente, Fonseca siente que cuenta ya con la fuerza y la entereza para hablar de este tema, algo que hubiese deseado hacer antes para aclarar los hechos y las circunstancias que rodean el caso.

Un suceso penoso

“Antes que nada, creo que es importante hacer claro que esto ha sido penoso para todas las partes y, por otro lado, debo decir que mi hijo está mucho mejor, se ve muy bien”, afirmó el cantante y animador.

Fonseca se reafirmó en que el comportamiento errático de su vástago fue producto de una reacción adversa a un medicamento recetado.

“En ese momento actuó de una manera que no tiene absolutamente nada que ver ni con su estilo de vida, ni con su sensibilidad”, defendió.

Quien fuera el animador del desaparecido programa de televisión Dame un break reiteró que su hijo “es un gran tipo que jamás le haría daño a ningún ser humano sobre la tierra”.

Según aseguró el cantante, éste tiene una orden de mordaza que le prohíbe entrar en los detalles del caso. No obstante, aseguró haber presentado todos los informes médicos que sustentan que, presuntamente, la actitud de Carlos Omar fue producto de una reacción adversa a una droga recetada.

Positivo ante todo

“Sí te puedo decir que ya he presentado todos los informes médicos que prueban eso que te estoy diciendo y sabemos que todo esto va a terminar pronto. No puedo decir que va a tener un final feliz, porque nada de esto ha sido feliz, pero sí que va a terminar pronto y que vamos a continuar hacia adelante”, expresó.

Cuando ocurrieron los hechos que involucraron a Carlos Omar Fonseca con un caso de acoso y agresión hacia una estudiante universitaria, su progenitor confesó a Primera Hora que su hijo padecía de un trastorno psicológico. En la actualidad, Carlos Omar tiene un grillete puesto.

En aquel momento, el actor reveló además que su hijo se encontraba bajo tratamiento psiquiátrico en una institución para pacientes con trastornos mentales, aunque se reservó el nombre del lugar.

“Por lo que Carlos Omar fue acusado es en lo que estamos trabajando y esperamos que todo esto se resuelva. Tan importante ha sido el apoyo que él ha recibido de mí como el de toda la familia. Su madre vino de Denver, Colorado, sus hermanas estuvieron aquí con él y en especial todos sus amigos, quienes han estado con él durante todos estos días. Debo darle las gracias, además, de todo corazón a sus amigas. Todas vinieron a decirle que era un gran ser humano con el que a ellas les gusta compartir”, narró emocionado.

Cuando se suscitó el escándalo de Carlos Omar Fonseca, su padre se encontraba ensayando intesamente para la pieza Romeo & Juliet.

“Cuando tratas de hacer en inglés una obra shakesperiana con monólogos es bien difícil concentrarte y recordarte de cada palabra en inglés, y yo no tengo el mejor inglés del mundo”, confesó abiertamente.

“Fue algo muy difícil para mí y tengo que darle las gracias de todo corazón a Carlos Acevedo, el director y productor de esa obra, quien confió en mi trabajo y en mi memoria y me dio tiempo para procesar lo que estaba pasando”, destacó.

Fonseca se describe a sí mismo como una persona fuerte ante la adversidad, rasgo que, según confesó, heredó de su progenitora, doña Emiliana Rivera, natural de Comerío.

“Me caracterizo por echar hacia adelante y no rendirme. Eso tiene que ver mucho con mi mamá. Mi madre era muy luchadora. Ya mayor, se fue a aprender macramé, y con fibromialgia, artritis y los pulmones casi colapsados, limpiaba su casa completa ella sola y hacía comida todos los días”, rememoró Fonseca, quien se ha mostrado muy solidario con el estudiantado de la Universidad de Puerto Rico durante la huelga.

Apoya a estudiantes

“Yo creo que ésta ha sido la huelga más representativa de la historia de la Universidad. Los estudiantes han sido maravillosos, han demostrado que ya no se pueden hacer protestas sin propuestas y han llegado con propuestas sólidas para lograr lo que quieren. Esto ha sido una escuela para los sindicatos y para todos los que pretendemos hacer un país mejor”, declaró el artista, quien compuso un tema inspirado en los estudiantes, el cual interpretó en el concierto que se realizó en la UPR. Caballo de Troya

Pero no todo es poco placentero para Fonseca en estas últimas semanas. Reveló a Primera Hora que ha creado un nuevo grupo musical al que le ha puesto por nombre Caballo de Troya, un artilugio que aparece en el mito de la Guerra de Troya y que es mencionado en la odisea de Homero.

“A mí me encanta mezclar cosas para crear proyectos nuevos. En Caribe Gitano mezclé la rumba flamenca con los ritmos caribeños. En Caballo de Troya quiero unir la trova con el jazz”, anticipó el actor, quien se ha unido a los músicos Tato Santiago, Eloy Cruz y José Carlos para montar este proyecto.

“Las dos patas de alfrente de mi 'Caballo de Troya' son la trova y el jazz, y las de atrás son las influencias del rock y la música latina. Nuestro sueño es llevar cámaras durante la grabación de lo que será nuestro primer disco, el que también queremos grabar en vivo”, indicó.

Se va de Caribe Gitano

Fonseca confirmó que a la luz de su nuevo grupo, les informó a los integrantes de Caribe Gitano que él no permanecerá más en dicho grupo.

Según aseguró, su salida de Caribe Gitano se produjo en buena lid.

“Lo más importante para mí era que se mantuviera la amistad, y eso no quedó lacerado”, concluyó.