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El nuevo amor del Mayimbe

10/18/2010 |
Fernando Villalona y su compañera sentimental, Fátima Vicioso, adoptaron a Matthew, de 11 años, quien es autista. (Suministradas)  

Fernando Villalona cambia su voz cuando habla de sus hijos. Se enternece, se emociona, no puede evitar las lágrimas.

El llamado Mayimbe es padre de dos hembras y tres varones. Las primeras son biológicas, los siguientes dos son hijos de crianza y el quinto y último, es adoptado.

Son los varones los que le tocaron el corazón de una forma distinta, sin que ello le restara a su relación con sus hijas Paloma y Claritza.

“Estoy criando unos mellizos que su madre me los entregó antes de morir”, cuenta de Fernando José y José Fernando, de 20 años.

Estos jóvenes no eran ajenos a su vida. Su madre fue también una mamá para el merenguero. Ella murió de cáncer cuando eran niños.

“Los mellizos yo los tengo desde que nacieron, pero su madre murió cuando tenían 6 a 7 años”, recuerda ya con su voz cortada por la emoción.

“Yo no pude ni podía decirle que no, porque ella, aunque era de mi edad, me crió prácticamente”, agrega casi sin poder hablar.

Y es que cuando Fernando Villalona creía que ya había encaminado a sus hijos, la paternidad volvió a sacudirlo de una forma especial. Su compañera sentimental y a quien nombra en su cuenta en Facebook como “el amor de mi vida”, Fátima Vicioso, no puede tener hijos biológicos, por lo que ambos decidieron adoptar.

“Pensábamos que nos iban a dar un rubito americano con ojos verdes; entonces, cuando nos entregaron este morenito, digo: ‘Wow’, y conversamos con la madre de mi esposa (que nos dijo): ‘Si eso fue lo que el Señor les mandó, acéptenlo porque ésa va a ser la alegría y el amor de ustedes’ y así ha sido”.

Matthew, de 11 años, es autista, pero sus padres no lo supieron hasta que comenzó a crecer. Fernando y Fátima lo adoptaron en Nueva York y lo llevaron consigo cuando tenía apenas 19 días.

“Al principio, mis hijas naturales se pusieron un poquito celosas, porque un día dije en televisión, para halagarlo, ‘para mi hijo favorito, Matthew’, y ahí nació un pequeño celo y nació un pequeño impasse, pero gracias al Señor, me dio las fuerzas de buscar la reconciliación”, cuenta quien el 6 de noviembre se presenta junto con Sergio Vargas en el coliseo Rubén Rodríguez en Bayamón.

Fernando resume en Matthew el amor de su casa, aunque no niega que es “muy hiperactivo”.

“Hasta hace casi un año y pico, teníamos mucha dificultad, porque no entendíamos realmente cómo era que debíamos tratarlo”, reconoce quien además es abuelo de seis nietos.

“A veces por ignorancia no sabemos que ellos tienen una vida paralela, actúan paralelo a lo que uno cree y hemos cogido talleres de cómo manejar la situación de ellos y lo que hemos hecho es llevarle la corriente y hemos aprendido tanto, tanto de él, porque él, cuando quiere una cosa que entendemos que no debe hacer, se enfurece y después dice: ‘Ok, papá, ok, mamá, yo entiendo’”, relata.

Encuentro de Mayimbes

Fernando Villalona se presentará por vez primera en Puerto Rico junto con Sergio Vargas en un encuentro que pretende revisar sus éxitos en los 30 años que tiene de carrera. Temas como Cama y mesa, Para olvidarme de ti y Baile en la calle serán parte de la presentación, que debe cerrar con la reunión de ambos artistas en la tarima producida por Maritza Casiano.

“Me imagino que irán muchos dominicanos que van a hacer muchas peticiones y uno se debe a su público, estoy preparado para complacerlos”, expresa.

El cantante casi termina una producción de música cristiana que será la definitiva para determinar si se dedica completamente a cantarle a Dios.

“Yo estoy tocando la música secular en lo que termino este álbum para hacer lo que el Señor me pida; quizás, dedicarme completamente a la música cristiana, pero pienso que será una decisión del Señor”, anticipa quien también contempla grabar con Omega y Tito Swing, entre otros representantes de la nueva generación del movimiento tropical urbano.