Familia de Jenni Rivera aún tiene fe de que esté viva

12/12/2012 | 06:51 p.m.
Rosa Rivera, madre de la cantante méxico-estadounidense Jenni Rivera, habla con periodistas afuera de su casa en Lakewood, California. (EFE/Armando Arorizo)  
La familia se aferra a la posibilidad de que haya sido secuestrada como última esperanza.

Mientras el mundo llora a Jenni Rivera y en México realizan pruebas de ADN, la familia de la cantante en Los Ángeles atiende a la prensa a diario e incluso graba en video sus intercambios con periodistas.

El martes, un amigo de la familia que resguardaba la casa junto a otros hombres, grabó videos de las conferencia de prensa y entrevistas uno a uno de Pedro Rivera hijo y la madre de la cantante.

"Es mi cámara", dijo Rivera hijo a la AP. "Yo en cada lugar que íbamos, a las fiestas o lo que sea, yo grababa todo para tener en mis archivos todo esto".

"Esto es muy importante para la familia y algún día, algún día yo voy a hacer un video así para la familia", añadió el hermano de la intérprete, quien habría muerto el domingo en un accidente aéreo en México.

La familia ha estado dispuesta a hablar a la prensa en todo momento, tanto a medios en español como en inglés. Los hijos de la cantante, sin embargo, no han hablado con los reporteros, que se encuentran apostados afuera de la casa de la familia desde el domingo.

El pastor Pedro Rivera hijo está fungiendo como principal portavoz de la familia, coordinando las súbitas conferencias de prensa en el jardín de la casa de Lakewood y entrevistas uno a uno.

Al sur de la frontera, entretanto, parientes de la artista sobrevolaron la zona del accidente en Monterrey, de acuerdo con un funcionario del estado de Nuevo León que habló a condición de anonimato por no estar autorizado a hablar de la investigación. La AP no pudo confirmar independientemente esta información.

La familia todavía confía en que la Diva de la Banda esté viva. Incluso se aferra a la posibilidad de que haya sido secuestrada como última esperanza.

"Estamos esperando que tal vez no sea (cierta la noticia de su muerte)", dijo a periodistas la madre de la cantante, Rosa Saavedra, sin que nadie en ese momento le preguntara sobre la posibilidad de un secuestro. "Le digo, señor, ¿y qué tal si a ella se la llevo alguien y metieron a otra mujer allí?".

Como sucede con los allegados de personas desaparecidas o que no han visto el cadáver de su ser querido, los familiares de la estrella de la música regional mexicana han dicho que no creerán que Rivera está muerta hasta que las autoridades certifiquen, a ciencia cierta, el hallazgo de su cuerpo en el lugar del accidente aéreo en el estado de Nuevo León, en el norte de México.

La avioneta Learjet 25, en la que viajaban la cantante de 43 años y otras seis personas, desapareció el pasado poco después de que despegara de Monterrey hacia Toluca, ciudad central ubicada en las afueras de ciudad de México.

La avioneta se desintegró al impactarse en tierra en un terreno montañoso. Perdieron la vida el publicista, el abogado y el maquillista de Rivera, así como los dos pilotos y otro tripulante, de acuerdo con las autoridades.

Funcionarios mexicanos han sometido a pruebas de ADN los restos humanos localizados cerca del sitio donde se estrelló el avión. Se necesitarán días para recuperar los escombros del avión y explicar por qué se desplomó, de acuerdo con investigadores.

La idea de un posible secuestro surgió el martes, cuando Pedro Rivera hijo comentó que preferiría que su hermana estuviera secuestrada que muerta.

"¿Nosotros? ¿Que por qué dudamos? Usted sabe, como es una cosa tan difícil de aceptar una situación así y como todavía no tienen el cuerpo, el 100%, no tenemos ni el ADN de ella ni el cuerpo de ella. Eso nos hace (dudar). No es que dudemos, nos da esperanzas de que todavía esté viva. Y esa esperanza nos mantiene un poco fuertes y animados de que todavía puede existir", dijo el hermano de la artista afuera de la casa de los padres de la cantante, en la ciudad de Lakewood, suburbio ubicado al sur del centro de Los Angeles.

Al ser abordado sobre la posibilidad de un secuestro dijo: "Preferiríamos que fuera eso porque un secuestro se puede arreglar, se puede llegar a un acuerdo, pero un avión destruido y que nos digan, 'Sí, es Jenni', allí ya no hay solución".

Fue un giro de las declaraciones iniciales de la familia el domingo, cuando el progenitor de la cantante, Pedro Rivera padre, dijo que no tenía dudas de que ella iba a bordo de la avioneta Learjet 25. "Ojalá fuera todo mentira pero no es así", dijo el padre de la estrella durante el fin de semana.

El padre de la cantante dijo el martes que sus hijos, que viajaron a México a seguir el caso de cerca, "están bien protegidos".

"No sé porque (mi papá) dijo eso", dijo Pedro Rivera hijo. "Creo que quiso decir que ellos han sido bien recibidos en México".

La familia de Rivera, incluyendo los hijos de la cantante, no ha llorado ni mostrado gran aflicción en público, aunque a su madre y uno de sus hermanos sí se les ha hecho un nudo en la garganta y han contenido lágrimas al hablar.

La familia ha guardado la compostura y ha dicho que su tranquilidad deriva de su fe cristiana.

El fin de semana, dos hijos de la cantante, uno de sus sobrinos y otros menores, entonaron cánticos cristianos en el jardín de la casa de los Rivera pero no lloraron ni parecieron acongojados.

"Si no lloramos, es porque el dolor lo llevamos por dentro", dijo el martes Pedro Rivera padre.

Inicialmente, la familia dijo que de todos los hermanos e hijos de la cantante, sólo Lupillo Rivera viajaría el lunes a México. Al final, tres hermanos de la cantante viajaron.

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