Gisselle dice y se contradice

12/04/2012 |
Gisselle Ortiz llegó a la sala de la mano de su esposo, Miguel “Mickey” Negrón, quien será interrogado hoy en la continuación del juicio. (ana.abruna@gfrmedia.com)  
En el primer día del juicio contra Maripily y Alomar, la merenguera no quedó bien parada.

Durante el juicio ayer por difamación y libelo contra Roberto Alomar y Maripily tras una demanda incoada por Gisselle Ortiz, la merenguera se contradijo en el interrogatorio realizado por el licenciado de Alomar, Hugo Rodríguez.

Como parte de su testimonio en la sala 401 del juez Yamil Marrero, en Centro Judicial de Carolina, la vocalista declaró haber escuchado a Roberto Alomar decir que ella le había sido infiel con varios hombres en su bote en Fajardo, sin embargo, el abogado Rodríguez la confrontó con una declaración jurada en la que ella alega que nunca había escuchado al deportista decir eso públicamente.

Gisselle Ortiz no tuvo mucha suerte con su representante legal, el licenciado Edgardo Rivera Llorens, quien proyectaba no estar preparado y hasta estaba inseguro, provocando un mar de objeciones y gesticulaciones de asombro por parte de sus colegas en este caso.

En el interrogatorio de su representante legal, Gisselle pudo expresar que su reputación como figura pública es “ buena y excelente”. Que si se realizó la prueba de VIH, fue para que quedara en evidencia que ella estaba bien de salud ante las insistencias de los medios de que diera una declaración pública tras los comentarios de Maripily en 2009.

Gisselle Ortiz, quien estaba desencajada y no pudo evitar llorar, narró que tras las declaraciones de Maripily en la televisión nacional en programas como SuperXclusivo “me causaron problemas matrimoniales, fui recluida en el Hospital Panamericano y mi vida siguió mal. Ella dijo que yo estaba buscando publicidad porque yo estaba apagada. Me sentí fatal y me fui poniendo peor. Yo estaba destruida. Tuve problemas con mi esposo porque empezaron las dudas y discusiones en la casa. Me sentí pisoteada, humillada, impotente, y tuve duda de continuar mi relación porque llevaba un mes de casada”, dijo sollozando.

Pero lo que arropó de tensión la sala fue cuando Hugo Rodríguez le cuestionó a la voz de Lo mío es mío si bien era cierto que la razón por la que ella estuvo hospitalizada en el Panamericano se debió “a que su esposo (el pelotero ‘Mickey’ Negrón) la agredió y por eso buscaba ayuda”, lo que la cantante no negó, aclarando que la hospitalización se debió también por otros factores. El licenciado Rodríguez abordó a la merenguera diciéndole que “otros estresores que usted tuvo fue que a su esposo lo suspendieron del trabajo de la liga (de Pelota) por el uso de sustancias”, lo que tampoco negó.

Debido a que Gisselle Ortiz dijo ser una mujer a la que no le gustan los escándalos, razón por la que se mantuvo callada cuando Maripily despotricó en su contra en todos los medios de Puerto Rico, alegando que había sido ella quien contagió de VIH a Alomar por sus infidelidades, el letrado Rodríguez trató de evidenciar que la exponente de música tropical es controversial y presentó como prueba unos mensajes de la artista en su cuenta de Twitter, que más bien era un pensamiento copiado en inglés que decía: “Me importa una mierda lo que pase”.

Por cierto, el abogado Rodríguez se desvió del caso al traer a colación la reciente guerra por Twitter con "el Nalgorazzi".

Este caso continuará hoy con el contrainterrogatorio del licenciado Ricardo Carrillo, quien representa a Maripily. Se supone que testifique Miguel “Mickey” Negrón, esposo de Gisselle Ortiz.

Maripily no comparece a la corte

El juez Yamil Marrero exigió que María del Pilar Rivera –nombre real de Maripily– “tiene que estar aquí tan pronto desfile la prueba”, lo que puede extenderse hasta el miércoles o jueves.

El primer testigo de este caso es la merenguera Gisselle Ortiz, quien no pudo contener el llanto cuando respondió a preguntas de su abogado, Edgardo Santiago Llorens, que había interrumpido sus clases de diseño de interiores por lo afectada que quedó sin especificar si la razón fue las especulaciones que surgieron de que ella había contagiado con VIH a Roberto Alomar.

En la sala se encontraba el ex jugador de Grandes Ligas junto con su novia canadiense, Kim Perks, quien salió de la corte agarrado de la mano de su prometida con el semblante relajado y diciendo estar complacido con el trabajo de su abogado, Hugo Rodríguez. En la corte también estaba el licenciado Ricardo Carrillo, representante de Maripily.

Sonriente, Alomar expresó a la prensa estar “muy contento de mi nueva boda, que me caso el 12-12-12. No puedo hablar del caso porque hay un ley de mordaza”.