Gisselle vs. Maripily: el momento de la verdad

12/03/2012 |
 
Hoy empieza el juicio por la demanda que la merenguera sostiene desde hace tres años contra la modelo y empresaria y el ex pelotero Roberto Alomar.

Frente a frente. Así se espera que estén Gisselle y Maripily desde hoy, lunes, cuando empiece el juicio por la demanda que la merenguera sostiene contra la modelo y empresaria desde hace tres años.

Otras veces mandan a sus abogados y se zafan del revolú mediático, pero ya no hay excusas. El juez Yamil Marrero Viera retomará el pleito de calumnia y libelo desde hoy hasta este jueves en el Tribunal de Primera Instancia de Carolina.

Pero hay un tercero: Roberto Alomar. El ex novio de la cantante y ex esposo de la imagen de la tienda Pompis está incluido junto con esta última en la petición millonaria de Gisselle, con todo y que sus representantes legales han luchado para que se le excluya de la demanda.

Pero, ¿de dónde viene todo este revolú? En octubre de 2009, meses después de que Maripily se casara con Alomar, Gisselle radicó una demanda civil contra la pareja. En el documento, pedía una indemnización de $6 millones por calumnia y libelo. La voz de ¿De qué nos vale? reaccionó así a declaraciones de la modelo y empresaria cuando, en defensa de su marido por otra demanda que le había interpuesto otra ex novia (Ilya Dall), despotricó contra su ex novia identificándola como “infiel” en entrevistas de televisión. El pleito siguió dando bandazos en el tribunal. Tecnicismos, atrasos en investigaciones y discrepancias siguieron alargando el asunto hasta que en octubre de 2010 explotó una bomba: Maripily acusó a Alomar de violencia doméstica en otra cadena de sucesos que desembocó en el divorcio de la pareja en julio de 2011.

Ese lapso le dio tiempo a Gisselle para radicar otra demanda contra la mancuerna, esta vez por daños y perjuicios por alegada exposición al contagio al VIH, luego que en la demanda de divorcio que Maripily interpuso en Tampa, Florida, se hiciera pública su alegación de que Roberto Alomar padece esa condición.

De esa manera, las rivales tuvieron que verse las caras otra vez el 15 de agosto de 2011, esta ocasión en el Tribunal de Primera Instancia de San Juan. En ese encuentro surgió la memorable cita de la intérprete: “Lo único que le falta es una soga en el cuello y una garrapata en el trasero”, refiriéndose a la ex animadora de Qué suerte (Univisión).

Esta reclamación, no obstante, fue desestimada en octubre de 2012 por la corte capitalina, un trámite que le costó a Gisselle $4,047.60 por los gastos incurridos en el perito consultado, el doctor José N. Moreno, especialista en inmunología y alergias.

Así que el momento de la verdad es hoy, pues se sabrá qué curso tomará la acción legal.

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