Si Zuleyka Rivera necesitara de alguien que la ayude a resolver asuntos con su ex pareja José Juan Barea, puede contar con su hermano menor, Jerry Rivera Mendoza.

El actual Mister Handsome International 2013 dijo ayer a Primera Hora que está dispuesto a interceder en cualquier asunto que contribuya al bienestar de su sobrino, Sebastián José Barea Rivera, de un año, hijo de la Miss Universe 2006 y el enebeísta boricua.

“Yo puedo ser el intermediario, claro que sí. Ella sabe que me tiene a mí para todo lo que necesite”, afirmó el estudiante universitario de actuación.

“Y si es en relación con el nene, más todavía, porque yo lo amo y la amo a ella, que lo único que hace es pensar en su hijo todo el tiempo”, añadió el joven de 19 años de edad.

De cierto modo, Jerry ya fungió como intercesor el domingo, cuando Zuleyka recogió a su bebé luego que este pasara el Día de los Padres con Barea.

El modelo afirmó que se lleva bien con el baloncelista y que la comunicación con él fluye. Negó, además, que su hermana le haya hecho una “encerrona” a su ex pareja, como se comentó en el programa Lo sé todo, de Wapa.

“Con él (Barea) hay una buena relación... todo normal. Yo estaba allí porque quería llevar a ‘Zuly’ al aeropuerto y más para ver a Sebastián, que es un niño simpatiquísimo; salió a su madre con ese ángel que tiene”, manifestó.

De hecho, Jerry no descarta aparecer en el reality show que graban madre e hijo con la compañía de pañales para bebés Huggies.

Para el joven, ver a su hermana triunfar en Miami “es un orgullo tremendo, una emoción increíble”. Contó que pudo visitarla en el set de la telenovela Rosario (Univisión/Venevisión) y hasta terminó uniéndose al elenco en un capítulo, pues se lo ofrecieron sin saber que se trataba del hermano de la antagonista.

“Me sentí en mi mundo, como pez en el agua”, describió.

Jerry Rivera Mendoza también se ha estrenado en la animación en la academia Fashion Icons, propiedad de su hermana y la Miss Puerto Rico Universe 2007, Uma Blasini.

“Si es un ambiente en el que quiero estar, tengo que acostumbrarme a todo lo que conlleva: al trabajo y todo lo demás”, expresó acerca del precio de la fama, incluidas las visitas inesperadas de fotógrafos paparazis y las entrevistas con preguntas que no necesariamente tienen que ver con su carrera artística.