Sandra Zaiter tiene fe en Puerto Rico tras sobrevivir asalto

09/29/2012 |05:34 p.m.
Para la animadora infantil, haber recibido la ayuda de decenas de personas cuando fue asaltada esta mañana es una señal de esperanza.

Para Sandra Zaiter, hasta un asalto es una experiencia positiva. Además de dos o tres golpes a los que resta importancia, “mucha esperanza en Puerto Rico” es el saldo que identifica la animadora infantil tras el suceso que vivió esta mañana, cuando un individuo le arrancó una cadena del cuello mientras llevaba su computadora a arreglar a un establecimiento de electrónicos en Bayamón.

“Me dio una esperanza enorme de que las cosas mejorarán, de que la gente está deseosa de ayudar al prójimo, de rectificar. Sí, esto me da esperanza”, afirmó a Primera Hora la también cantante de 68 años de edad, quien padece de cuadraplegia hace casi 40 años.

En su relato de los hechos, Sandra Zaiter se enfocó en la manera en que las personas que la rodeaban cuando fue asaltada acudieron rápidamente a socorrerla. La productora del desaparecido programa infantil “Telecómicas” (Telemundo) confirmó el informe policial según el cual se encontraba dentro de su guagua van cuando observó a un hombre que se aproximaba y pensó que se trataba de alguien que iba a saludarla y abrazarla, como suele ocurrirle. La artista le abrió la puerta del vehículo, llevándose la sorpresa de que el individuo inmediatamente le haló la cadena que llevaba al cuello, provocando la caída de su dueña.

“Era un muchachito. Como la cadena era bastante gruesa, me arrastró al pavimento. Ya en el pavimento, el muchacho me ve, se queda sorprendido y se va corriendo. La gente rápido formó un círculo alrededor de mí, indignada, dándome un cariño inmenso. Eso me llenó de una alegría indescriptible”, contó la columinsta de este diario en la sección Yo Soy PH.


Los hechos ocurrieron frente a la tienda Roger Electric, en la marginal de la carretera PR-167, cerca de la urbanización Forest Hills, en Bayamón. Sandra detalló que la persona que suele acompañarla se encontraba dentro de la tienda corroborando el estado de su computadora, que había sido llevada allí para ser arreglada.

“Le doy tantas gracias a Dios, primero porque no ha pasado nada –solamente una caída y dos o tres golpecitos que se resuelven con Panadol– y segundo porque pude ver la solidaridad de la gente”, expresó la autora del libro “Sandra Zaiter: Gaviota en vuelo… con un ala rota” (2009), quien prefirió no ir al hospital y en cambio ser atendida por una amiga enfermera en su casa, en San Juan.

Al joven que la atacó, buscado por agentes de la División de Robos del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de Bayamón, Sandra Zaiter le augura “un cambio para bien, porque vi que se sorprendió”. “Estamos viviendo una situación en la que la gente se desespera y piensa que robar es la solución. Tengo fe en llevar un mensaje a los jóvenes para que se alejen de la delincuencia”, opinó.

¿Esto significa que se acabaron los abrazos y besos en lugares públicos?

Para nada. Ahora más que nunca voy a abrazar a la gente porque lo que nos hace falta es precisamente eso: el amor y el respeto. Esos sentimientos hermosos que hemos estado negándonos provocan la deseperación que estamos viviendo. La crisis no es solo de dinero, es de apoyo, de comprensión... en fin, de amor. Yo voy a seguir recibiendo con los brazos bien abiertos a todo el que se me acerque.