Black Sabbath lanza nuevo disco

06/14/2013 |06:28 p.m.
Al principio Osbourne no estaba tan convencido de retomar esos ritmos como lo pedía Rubin. (AP)  
Sabbath lanzará esta semana su álbum "13", producido por Rick Rubin tras más de dos años de composición y grabación, y espera.

Ozzy Osbourne y los integrantes de Black Sabbath se esforzaron por crearse una imagen oscura a finales de la década de 1960, fijando el molde para los cientos de grupos de metal que les siguieron.

Pero cuando la alineación original intentó reunirse para grabar su disco largamente esperado, el primero con Osbourne desde que fue despedido del grupo en 1979, esa obscuridad era real. Una y otra vez el mundo se puso en su contra. En su intento más reciente, las cosas se agravaron: el baterista Bill Ward dejó el grupo por una disputa de contratos, el guitarrista Tony Iommi fue diagnosticado con linfoma y Osbourne cayó nuevamente en las garras del alcohol.

"Las cosas siempre salían mal", dijo Osbourne. "Como cuando Bill tuvo el ataque cardiaco (a finales de la década de 1990). Cuando Tony sufrió cáncer, dijimos 'esto es... una locura'. Pero llegó todos los días y pensamos que si no avanzábamos con esto íbamos a estar... muertos, para la próxima vez todos podríamos estar... muertos, así que tuvimos que avanzar realmente con el proyecto, no podíamos esperar más".

Sabbath lanzará esta semana su álbum "13", producido por Rick Rubin tras más de dos años de composición y grabación, y espera que en su estreno ocupe el primer puesto de la lista de 200 de Billboard. Busca ser un regreso al periodo más poderoso del grupo, en el que surgieron sus primeros álbumes "Black Sabbath", "Paranoid" y "Master of Reality" lanzados entre 1970 y 71, y en general lo consigue con la ayuda del baterista de Rage Against the Machine, Brad Wilk.

Rubin tuvo la idea de regresar a las raíces de Sabbath, y su bajista y principal compositor Geezer Butler dijo que el productor fungió como el quinto integrante de la banda, manteniendo la concentración, algo que no habían conseguido en un intento anterior. Fue el álbum que más tardaron en grabar los integrantes originales, pero el tiempo era necesario.


"Es como el dicho, zapatero a sus zapatos", dijo Butler, de 63 años. "Te olvidas de todos los ritmos con teclados y los multi-instrumentos y regresas a los básicos, como en los primeros tres o cuatro álbumes, y mantienes viva esa vibra. Teníamos la filosofía de que si no se lograba en cuatro oportunidades nos olvidábamos de eso".

Sabbath era única por su mezcla de blues obscuro con películas de terror y las imágenes de la posguerra. Pertenece a un grupo muy selecto de bandas de la década de 1960 que fueron el semillero de todo lo que vendría junto con los Beatles, los Rolling Stones, Jimi Hendrix y los Doors.

Al principio Osbourne no estaba tan convencido de retomar esos ritmos como lo pedía Rubin.

"Le decía que el verdadero primer álbum de Black Sabbath era un álbum en vivo sin el público", dijo Osbourne. "Y él insistía en esos tonos de blues y yo no entendía lo que decía. Porque cuando estás en un grupo haces lo que te gusta y la primera persona a la que quiero impresionar con mi trabajo es a mí. Si no me gusta, no me gusta. Me llevó mucho tiempo tender hacia dónde iba Rick. Pero al final demostró que yo estaba mal".

En su tiempo el sonido del grupo era más pesado que cualquier otra cosa que hubiera producido el rock. No escribían canciones sobre chicas o autos. Usaban ropa obscura e hicieron música que reflejaba los aspectos más obscuros de la sociedad. Escribieron canciones contra la guerra disfrazadas de pesadillas apocalípticas, así como canciones sobre viajes al espacio, enfermedades mentales, niños tenebrosos y marihuana.

Pero su popularidad terminaría por acabarlos. La calidad de su música se redujo, en general por su consumo de drogas, y la banda despidió a Osbourne tras ocho discos y 11 años juntos. Osbourne siguió con una carrera solista exitosa y su fama se acrecentó en reality shows de TV.

El resto del grupo se mantuvo tocando con otros vocalistas, el más famoso de los cuales fue el fallecido Ronnie James Dio. Y a veces han salido de gira. Pero su álbum de reunión siempre se les escapó.

"Lo más fácil de reformar a Black Sabbath es decir 'sí, vamos a hacerlo''', dijo Osbourne, de 64 años. "Lo difícil es reunirnos un día a tocar. Si Tony Iommi puede estar recibiendo su tratamiento por cáncer y... llegar al ensayo y tocar increíble, no es justo que nosotros no lleguemos ¿verdad?"

Iommi, quien se encuentra en remisión, viajaba entre Los Angeles y Londres para seguir su tratamiento. Osbourne y Butler expresaron su admiración por el guitarrista.

"Tony, es mi héroe, no sé cómo lo hace", dijo Osbourne.

En el proceso el vocalista también tuvo que enfrentar su recaída con el alcohol.

"Soy un alcohólico", dijo Osbourne. "Y lo más antinatural para un alcohólico es no beber. Así que de vez en cuando tomo unos tragos, pero eso te atrapa y te muerde el trasero. Sharon (Osbourne) ha vivido conmigo por 33 años y esto (echó a perder) a la familia de nuevo. Mi hijo lleva 10 años sobrio, así que yo trato sólo por hoy".