Nota de archivo: publicada hace más de 90 días
El productor musical presenta su proyecto de música electrónica “Ritmo Raid”.
El responsable de muchos de los éxitos de Wisin y Yandel, desde hace unos meses, coquetea con la música dance electrónica (EDM). ([email protected])  

Puede que su nombre artístico suene a reguetón, pero el productor Ernesto Padilla, mejor conocido como Nesty “La mente maestra”, tiene su oído puesto en estos días en otros sonidos, unos que lo llevan de vuelta a su adolescencia, cuando mezclaba música en quinceañeros y fiestas de jóvenes. 

El responsable de muchos de los éxitos de Wisin y Yandel, desde hace unos meses, coquetea con la música dance electrónica (EDM), un género en el cual siendo apenas un aprendiz, ha podido encontrar la libertad para desarrollar una especie de “ataque” rítmico sin la necesidad de utilizar una voz, como lo requiere el reguetón. De esta forma, fue que nació el proyecto Ritmo Raid, bajo el que junto al joven DJ Javi Palacios ya lanzó los temas Ayeh y Cariñito. 

“Ritmo Raid es un proyecto de música EDM, que es lo que está acaparando ahora lo que es el mundo de la música, lo que es música electrónica. Cuando yo me puse a analizar lo que era toda esta música, me di cuenta de que hay tantas variantes, que yo puedo inventar lo que me dé la gana”, comentó el productor de 43 años a Primera Hora. 

“Lo hice porque me gusta el movimiento que está creciendo de la música electrónica. Siempre me ha gustado. Yo era DJ; ‘discjockeaba’ toda esa música y empecé a hacerla”, añadió.

 
Nesty le mete a otro flow

El productor musical Ernesto Padilla, conocido en ambiente del reguetón como Nesty “La mente maestra” presenta su proyecto de música electrónica “Ritmo Raid”


En este nuevo desafío, DJ Palacios, quien es productor de ese tipo de música, ha sido su mentor.

“Me explicó cómo se organiza la música, que es muy diferente a lo que nosotros hacemos en reguetón. Y dije: ‘Me voy a poner para esto porque esto lo hago yo y lo saco yo, y no necesito una voz. Y así empezamos”, explicó.

Por ejemplo, en Ayeh, el cual describió como un “grito de guerra”, une ritmos electrónicos con sonidos indígenas, mientras en Cariñito propone una fusión de electrónica y cumbia con coros interpretados por los jóvenes exponentes del género urbano Albert y Esquizo. 

“Quise hacer un concepto que fuera amplio, que lo mismo funcionara para el mercado americano como para el mercado latino”, recalcó.

Con Ritmo Raid, Nesty quiso desligarse del nombre con que se ha dado a conocer en la industria musical, y con el que ganó un Grammy Latino y uno americano como productor, debido a que deseaba separar un proyecto del otro. Al mismo tiempo, no quería poner en juego la reputación ganada hasta ahora con un concepto en el que está probando suerte. 

“Es arriesgado porque estoy empezando de cero, pero es algo que quería hacer porque las expectativas de una persona que ya ha ganado premios son mayores, y esto es algo que yo estoy entendiendo ahora, que estoy consiguiendo mi sonido ahora con DJ Palacios. Estamos adentrándonos en lo que es esta música electrónica y pensé que no podía usar mi nombre (artístico) y que de momento no esté al nivel de lo que quisiera que estuviera la música que queremos crear”, reconoció. 

No obstante, el productor se encuentra entusiasmado y buscando inspiración en todo lo que escucha a su alrededor.

Los lleva a otro nivel 

Recalcó que las fusiones rítmicas han sido su sello a través de toda su trayectoria, y que fue esa misma actitud arriesgada para mezclar música la que llevó a otro nivel, en su momento, el sonido de Wisin y Yandel como dúo. 

“Yo no toco ningún instrumento, pero sí había muchos músicos al lado mío (cuando era más joven) y aprendí a apreciar el jazz, la salsa, la balada, el reggae, todo. Escuchaba todo tipo de ritmos. Todo eso se quedó en mí y al empezar a hacer hip hop, tenía que integrar todo tipo de ritmos. La fusión para nosotros los latinos es algo bien importante y comencé entonces en capitalizar en todo eso”, recordó.

“Eso me ayudó mucho en la carrera con Wisin y Yandel, cuando hice Sexy Movimiento. Si ves, eso no es puro reguetón, eso es una mezcla, entre otras canciones que hice con ellos mismos”, sostuvo.

En la actualidad, esas influencias y conocimientos se aprecian en el nuevo sencillo de los reguetoneros Alexis y Fido, La cómplice, también producida por él. 

“Con Alexis y Fido estamos haciendo cosas bien locas medio dancehall, mezclado con reguetón, y me ayudó eso que estamos haciendo con Ritmo Raid. Ritmo Raid me está ayudando a expandir mi conocimiento en ritmo y música”, destacó. 

Indicó que el terreno es fértil para la creación de música independiente, sobre todo en el género electrónico, porque aunque conceptualmente es más complejo, es menos costoso que producir otros tipos de música, y gracias a la retransmisión (streamming) mediante las plataformas digitales se le ha hecho un poco de justicia a los artistas en lo que se refiere a ganancias. 

“Ahora mismo un reguetón yo lo hago en un ratito, pero en esta música hay que ser mucho más creativo porque el sonido no puede ser igual al que ya ha sonado en otra canción, y si ya es igual, tienes que tener la creatividad de hacerlo diferente”, afirmó.

Del mismo modo, recalcó que si bien los avances tecnológicos han hecho más sencillo el trabajo de los disc jockeys el reto está en el nivel de creatividad a la hora de producir. 

“Hoy día no es igual a como yo lo hacía. Antes teníamos que usar los platos MK2; ahora es bien sencillo. Es bien fácil ser DJ, lo que sí es difícil es ser un buen productor de esa música. Es simple porque lo que necesitas es una laptop, pero hay mucha gente haciéndolo y gente que es bien creativa, que tú llegar a ser igual o más creativo que ellos no es tan sencillo”, aseguró.

Regresa a la portada