Reina Lady Gaga en el Coliseo de Puerto Rico

10/31/2012 | 00:20 a.m.
Lady Gaga ofreció un concierto de dos horas de duración en el que interpretó 24 temas. (Suministrada)  
Se presentó por primera vez en Puerto Rico con su gira Born This Way Ball.

La espera acabó anoche en San Juan para miles de fanáticos de la cantante estadounidense Lady Gaga, quien se presentó por primera vez en Puerto Rico con su gira Born This Way Ball. 

Pasada las 9:00 de la noche –casi dos horas después de la hora pautada–  la audiencia finalmente tuvo el encuentro con su “Mother Monster”, quien ayer “parió” sobre el escenario otro espectáculo en el que mostró su “Kingdom of Fame”, una especie de castillo medieval  con el que ha viajado el mundo.

La primera de dos funciones de la artista (la otra se llevará a cabo hoy) en el Coliseo de Puerto Rico no logró llenarse completamente –el área de arena o el llamado “Monster Pit” estaba a medio llenar-, pero fueron miles los que acudieron a la cita con la artista. 

La vocalista ofreció un concierto de dos horas de duración en el que interpretó 24 temas, incluyendo los éxitos Bad Romance, Poker Face, Alejandro, Paparazzi y Marry The Night, con el que cerró el evento. 

Los “Little Monsters”, como le hace llamar Lady Gaga a sus fanáticos, gritaron, brincaron, rieron y se deleitaron con el espectáculo, una especie de ritual de iniciación a su reino, en el que la artista mostró todos los matices de su extravagante personalidad: enigmática, erótica, romántica, cariñosa, robótica, pero ante todo, talentosa.

El evento inició con el tema Highway Unicorn (Road to Love) en una atmósfera tenebrosa, con iluminación escasa. Enseguida salió un ejército de bailarines escoltando  a una especie de unicornio negro en el que iba montada Lady Gaga enmascarada con uno de los múltiples atuendos que lució a lo largo de la noche. 

Bastó la salida para que los presentes comenzaran a gritar y delirar con la artista, quien gritó en varias ocasiones: “¡Puerto Rico!”.  Antes de arrancar con el éxito Born This Way, Gaga simularía dar a luz al resto de sus bailarines, en una clara referencia al concepto del concierto: el nacimiento de su reino.

En el “Monster Pit” , los fanáticos se mantuvieron de pie, bailando extasiados con la música de la cantante, considerada una de las 100 personas más influyentes de la revista Time en el 2010.

Con su particular estilo Lady Gaga ofreció un show en el que supo mezclar el arte del performance con la cultura pop, combinación que enloqueció anoche a un público, en su mayoría jóvenes y adultos, a quienes la artista ha sabido cautivar.

“Hola, San Juan, les agradezco a todos por estar aquí esta noche… Oré toda mi vida para ser famosa y venir alguna vez a Puerto Rico y aquí estoy, gracias por creer en mí. Perdonen por haberlos hecho esperar tanto y les prometo que la próxima vez ustedes volverán a estar en mi gira”, expresó la joven en inglés, causando revuelo.

Enseguida la vocalista le pidió a los que estaban en el segundo piso que brincaran para el área del “Monster Pit” y agradeció a aquellos que quizás sin poder, pagaron para verla.

Lady Gaga continúo con su espectáculo en el que, de paso, lució delgada y tonificada, dejando a un lado todos los rumores acerca de su peso, con canciones como Bad Romance, Judas,  Telephone, Americano, Poker Face, Alejandro, Paparazzi y  The Edge of Glory, entre otras canciones de sus pasados tres discos, Fame,  Fame Monster y Born This Way.

La artista, que en la parte final del concierto abrazó la monoestrellada, se mostró cercana y conversadora con sus “Little Monsters” puertorriqueños a quienes les recordó una vez más que está bien ser diferentes y que se tiene que aceptar a todo el mundo por igual. Como cuando subió al escenario a un joven en silla de ruedas y lo besó.

Esa igualdad es la religión de Gaga. La misma que promulga desde los escenarios ataviada de forma extravagante, es la que ha conquistado a millones de personas alrededor del mundo, a quienes la justicia musical de Gaga le suena, al parecer, más justa que la que se promulga fuera de su reino.