Pedro Arroyo tendrá un funeral privado

04/15/2012 |10:57 a.m.
El locutor de Z-93, El Cacique, compartió llamadas al aire con personalidades del género de la salsa por la muerte de Pedro Arroyo. (Israel González / Primera Hora)  
La esposa de Pedro, Ana, dijo que él había expresado que si morí quería que fuera de esa forma.

El creador del Día Nacional de la Zalsa y veterano programador de la cadena salsera Z-93, tendrá un funeral privado al que solo tendrán acceso familiares y allegados.

Así lo adelantó esta mañana en entrevista con Primera Hora Edgardo Aubray, vicepresidente de la compañía radial Spanish Broadcasting System Puerto Rico (SBS-PR), propietaria de Z-93, La Nueva 94, Estereotempo, Ritmo 96 y La Mega.

“La esposa de Pedro, Ana, me dijo a él se le hará un servicio privado donde solo estará su familia y amigos más cercanos. Ella me comentó que Pedro le había dicho que si él se moría, quería que fuera de esa forma”, indicó Aubray a este diario.

El artífice del Día Nacional de la Zalsa, considerado una figura clave en el desarrollo de este género en Puerto Rico, falleció ayer temprano en la noche.

Según supo Primera Hora, el programador de Z-93, quien tomó las riendas de esta cadena en 1983, se encontraba reunido con familiares en Dorado anoche cuando de repente cayó hacia atrás sin reaccionar a nada.

Según se aseguró, Arroyo fue entonces trasladado a toda prisa a una sala de Emergencias donde certificaron su muerte. Tenía 60 años.

“Estamos bien tristes, nos cogió de sorpresa porque la última vez lo vimos muy bien. Ya yo le avisé al presidente de nuestra compañía, Raúl Alarcón, sobre su deceso y nos pidió de inmediato que planificaremos un homenaje” expresó Aubray anoche a este rotativo cerca de 40 minutos después del fallecimiento del creador del Día Nacional de la Zalsa.

Arroyo, desde hacía algún tiempo, venia confrontando problemas de salud con su corazón y pulmones, según explicara en una reciente entrevista con este diario el mismo Edgardo Aubray.

De hecho, el programador de Z-93, estuvo recluido durante la primera semana de enero de este año en el hospital Auxilio Mutuo, en Hato Rey, donde según compartió Aubray, este estaba siendo tratado por una situación con sus pulmones, los que aparentemente estaban llenos de agua. No obstante, en ese momento se aseguró que el programador radial no se encontraba en estado crítico.

Al momento de su deceso, Arroyo también fungía como director de programación de Estereotempo y de Ritmo 96. Cabe destacar, que este también fue una persona clave en la historia de Estereotempo, emisora que adopta un formato de baladas.

Por otra parte, anoche con la voz quebrantada, Marcos Rodríguez “El Cacique”, voz oficial de Z-93,  recordó al fenecido programador Pedro Arroyo como “un hombre que hizo todo por nuestra música latina y por la puertorriqueñidad”.

Afectado y sin poder contener el llanto, Rodríguez afirmó que Arroyo “era más que un jefe un amigo y hermano”, acentuó el locutor salsero en entrevista con Primera Hora.

“De verdad que estamos bien afectados… Pedro fue un hombre que siempre defendió lo nuestro. Él fue uno de los más grandes de nuestra música latina. Hoy con la muerte de Pedro se cierra un capítulo en la radio puertorriqueña. Ha muerto el mejor programador de Puerto Rico”, expresó por su parte Néstor Galán, el “Búho Loco”, quien al momento de ser abordado por este diario se encontraba junto con su colega el Cacique a punto de anunciar la muerte de Arroyo al aire por Z-93.

El plan en ese momento era encadenar todas las emisoras de Spanish Broadcasting System Puerto Rico (SBS-PR) para rendirle un merecido homenaje al fenecido programador de radio.

“Pedro fue mi amigo por 17 años. Siempre estuvo en las buenas y en las malas. Un ser comprensivo, humano… Siempre estuvo ahí para todo lo que necesite”, prosiguió el Cacique rompiendo en llanto.

De otra parte Carlos “Topy” Mamery, quien laboro por varios anos con Arroyo mientras fungió como vicepresidente de SBS-PR de la mano con el ingeniero Félix A. Bonnet, describió su fallecimiento “como una tragedia para la radio puertorriqueña”.