Creadora de la serie "Girls" es la más odiada de la televisión

Por La Nación / Argentina / GDA 03/16/2013 |11:19 a.m.
Lena Dunham se transformó en poco menos de dos años en la artista más criticada, cuestionada y sí, odiada, de los Estados Unidos.
En poco tiempo, Dunham se transformó en tema de conversación y chica de tapa. (Archivo)  

Es difícil determinar cuál es la razón fundamental por la que Lena Dunham se transformó en poco menos de dos años en la artista más criticada, cuestionada y sí, odiada, de los Estados Unidos. ¿Serán sus 26 años? ¿Serán sus padres, artistas neoyorquinos de vanguardia? ¿Será su cuerpo, tan alejado de los anoréxicos estándares de Hollywood? ¿O será su género?

Probablemente sean todos esos factores juntos los que hicieron de la guionista, directora y protagonista de Girls , la serie de HBO, objeto de felicitaciones y admiración, pero, sobre todo, de unos iracundos ataques que cada lunes -la ficción se ve los domingos- se vuelven a encender con una furia que parece desproporcionada. Especialmente en Internet, un espacio donde Dunham se mueve como pez en el agua y en el que sus críticos se desesperan por gritar a los cuatro vientos cuánto la detestan a ella, a Hanna Horvath, su personaje, y a su programa, que se atreve a lo imposible: provocar al espectador e incomodarlo hasta hacerlo sentir un poco mal por reírse de lo que está viendo.

Una fórmula de la que los creativos televisivos -con la excepción de Louis C.K. y su serie Louie- huyen como de la peste.

No hay peor programa para los señores que cuentan los puntos de rating como si fuera dinero en el banco, que ese que intencionalmente obliga a su audiencia a pensar hasta el punto de arriesgarse a perder su público. Y eso es exactamente lo que hace la creadora de Girls, una ficción que capítulo tras capítulo presenta de la manera más cruda posible esos temas de los que en general no se quiere hablar y mucho menos reírse. Dunham utiliza su cuerpo, su sexualidad y la de sus contemporáneos como puntos de partida para el humor y la polémica y no lo hace desde la sala de un perdido cine arte de Manhattan, sino que su plataforma es HBO, el canal de TV premium más prestigioso de la pantalla chica a nivel mundial. En el hogar de Los Soprano, en lugar de las aventuras de un mafioso con problemas psicológicos y una preocupante tendencia a la megalomanía y a la obesidad, ahora hay una graduada universitaria, insoportable, promiscua y con tendencia a la obsesión y la obesidad. Tony, asesino y violento, provocaba estupor, pero Hanna Horvath, desnuda y neurótica profunda, provoca odio.

"A veces tengo la sensación de que hay algunas personas de 58 años que me desean la muerte", decía Dunham hace poco cuando visitó The Daily Show, el programa de Jon Stewart, en el que fue presentada como lo que es: una de las personas más influyentes y exitosas que trabajan en la TV por estos días .

De hecho, desde su estreno el año pasado, Girls recibió las mejores críticas de los medios más influyentes, consiguió una nominación a los Emmy a la mejor comedia y hasta ganó un Globo de Oro en esa misma categoría. Impresionantes hazañas conseguidas apenas con una temporada en pantalla -de diez episodios-, que la hicieron el blanco favorito de los más antidiluvianos ataques. Que no siempre tienen que ver con lo que se ve en su programa.

El mundo de Lena

Primero, le reclamaron por sus orígenes privilegiados. ¿Qué sabía del mundo y qué derecho tenía ella, hija de un par de artistas plásticos de vanguardia, a contar una historia que sólo parecía estar dirigida y hablarle al mundo hipster de Brooklyn? Es decir, se trataba de cuestionarle a un artista su inspiración y universo narrativo sólo porque es el suyo y ninguno otro. Luego se habló de nepotismo, como si la escena artística de Nueva York a la que pertenecen sus padres tuviera alguna influencia en los ciclos que HBO -la meca para todos los que luchan por trabajar en la TV industrial y, por ende, un lugar muy pero muy difícil al que acceder- decide programar. Más tarde, el foco se puso en sus coprotagonistas. A saber: Allison Williams (Marnie) es hija de Brian Williams, uno de los más queridos conductores de noticiero de los Estados Unidos; Jemima Kirke (Jessa) es hija del baterista británico Simon Kirke, que formó parte de las bandas Free y Bad Company, y Zosia Mamet (Shoshanna), es la hija mayor del dramaturgo David Mamet.


Semejante fijación con el árbol genealógico de las chicas se desplegó durante el transcurso de toda la primera temporada, aun cuando resultaba evidente que el mismo contenido de la serie aportaba tópicos de conversación mucho más interesantes. Después de todo, no es muy habitual que una comedia exitosa no tenga ni un personaje mínimamente querible. Tanto Hannah como sus amigas, sus novios y todo el grupo de personas que la rodean son insoportables, cada uno a su modo: inmaduros e irresponsables, egocéntricos y desconectados de cualquier realidad que no sea la propia. Que muchos hayan confundido la ficción con la realidad de su creadora dice más de ellos y del clima de época de la cultura norteamericana que de Dunham. Parece que en estos tiempos, ser joven, creativa, mujer y educada es más una afrenta que un logro, especialmente si la mujer en cuestión comete la indiscreción de ponerse como protagonista de la historia, de desnudarse literal y metafóricamente y si, horror de horrores, su cuerpo no es el de una modelo después del paso por el Photoshop.

Una crítica que ninguno de los típicos protagonistas de las películas de Judd Apatow, productor de Girls y principal responsable de la llegada de Dunham a la TV, tuvieron que soportar. Es posible que en el momento del estreno de Ligeramente embarazada , dirigida por Apatow, algún crítico haya mencionado la poco realista pareja que hacían la bella y esbelta Katherine Heigl y el regordete Seth Rogen.

Sin embargo, nadie escribió nada parecido a las violentas líneas que inspiró el capítulo cinco de esta temporada, en el que Hannah tiene un romance con un médico cuarentón interpretado por el galán Patrick Wilson. "Hombres narcisistas e inmaduros se acuestan con mujeres hermosas todo el tiempo en la TV y el cine, así que ¿por qué resulta tan increíble este emparejamiento? Creo que es porque Hannah está especialmente fea en este episodio. Me tuve que preguntar: «¿Cómo puede una chica como ésa engancharse a un tipo así? ¿Soy tan estrecho de mente?»", se preguntaba Daniel Engber de Slate, y no queda otra que contestarle que sí. Que junto con su compañero de columna David Haglund ("este capítulo puso a un personaje difícil de querer en una situación difícil de creer") aportó a la avalancha de diatribas misóginas dirigidas hacia Dunham, a las que también se sumaron medios tan disímiles como las revistas Esquire y Entertainment Weekly y que empeoraron mucho cuando se anunció que la guionista había conseguido un contrato de casi cuatro millones de dólares para escribir su primer libro de ensayos autorreferenciales. La cifra despertó la ira del sitio Gawker, especializado en la vida social y mediática de Manhattan, una guía tanto para los que viven en Nueva York como para aquellos que aspiran a lograrlo.

En esa página no sólo filtraron la propuesta, confidencial, que Dunham le presentó a la editorial, sino que además a partir de ella infirieron el "narcisismo, el desesperado deseo de llamar la atención y su incapacidad para escribir algo si no es para atraer la atención de los demás". Un ataque tan virulento como irracional y un nivel de hostilidad tan exagerado que es imposible no concluir que algo de lo que Dunham escribe y muestra en Girls consiguió romper la barrera de lo que es aceptable y tolerable para la sociedad norteamericana.

Algo de esa historia de hipsters insoportables tocó una fibra sensible. Y que la atrevida fuera una chica de 26 años de cuerpo regordete y ningún pudor en mostrarlo fue demasiado. Pero teniendo en cuenta su éxito, conviene que los trogloditas se preparen: Lena Dunham llegó para quedarse.

Hasta en la sopa

 En poco tiempo, Dunham se transformó en tema de conversación y chica de tapa

Aunque parezca increíble, la vestuarista de Girls debe salir a explicar cada tanto que los feos atuendos que luce Dunham como Hanna están pensados para que le queden mal, que es parte del personaje y no mal gusto.

Serie creada, protagonizada y dirigida por Lena Dunham.

Mañana, a las 22, por HBO. Penúltimo capítulo de la segunda temporada..