¡"El Nalgorazzi" dio más chistes que candela!

Por Melba Brugueras / melba.brugueras@primerahora.com 03/12/2013 |
Resultó chocante el contraste entre la desfachatez de Vélez y la rigidez de Alexandra Fuentes, Ramón “Papo” Brenes y Saudy Rivera. (jose.reyes@gfrmedia.com)  
Por su estilo tajante, no hay términos medios: o lo quieren o lo odian

Hasta el más serio en Telemundo no pudo aguantar la risa ayer con los comentarios que hizo Fernan Vélez –mejor conocido como “el Nalgorazzi”- durante su debut en el programa Dando candela que emite ese canal en horario de lunes a viernes a las 6:00 de la tarde.

Y fue precisamente el buen sentido del humor el arma que utilizó “el Nalgo” para contrarrestar varios comentarios al aire de sus colegas Saudy Rivera y Alexandra Fuentes quienes, entre en broma y en serio, le sacaron en cara la cantidad de veces que éste se burló de Dando candela y de los miembros del elenco del programa.

“A veces uno tira cosas para arriba que le caen encima después”, dijo Alexandra Fuentes en ese sentido.

Minutos más tarde, Saudy Rivera comentó al aire que Fernan Vélez estaba “dando asco” optando por utilizar el mismo término que el chismólogo pronunciaba cuando hablaba de Dando candela en el programa radial mañanero El circo de La Mega, del cual también él forma parte.

“Quería que él (Nalgorazzi) viera como se siente cuando te dicen esas cosas”, confesó Saudy Rivera al ser abordada por Primera Hora una vez concluyó la transmisión del programa. La panelista aceptó que el comentario que hizo “no estaba en el libreto”, dijo.

Sin embargo, fue precisamente con Saudy Rivera que el Nalgorazzi –quien ahora ocupa el lugar de Pedro Juan Figueroa- tuvo más química durante su debut en el programa del canal 2.

Ello resultó irónico si se toma en consideración la cantidad de ataques despiadados que, por un tiempo, la mantenedora recibió de éste a través de la radio. Aunque, el año pasado, hicieron las pases.

En un momento dado, la panelista acompañó al comentarista de farándula de pie y sin mayor dificultad pudo manejar muy bien el estilo irreverente y transparente de Vélez.

En un comienzo, el Nalgorazzi no pudo ocultar los nervios y tuvo una lucha eterna con su apuntador durante todo el programa. Tanto fue así que, en momento dado, el mismo comentarista se relajó a sí mismo por la situación. Además, en ocasiones, se le vio perdido en sus entradas y salidas, lo que es normal en un primer día.

No obstante, a medida que fue transcurriendo el espacio televisivo, Vélez fue tomando más confianza y hasta hizo su característico paso de baile moviendo las caderas y sus famosas nalgas (de ahí sale el nombre de ‘el Nalgorazzi’) mientras pronunciaba su conocida frase “¡mira cómo bailo”!

Lo que sí resultó chocante fue el contraste marcado que se dio entre la proyección casual y humorística del Nalgorazzi versus la seriedad y rigidez de la mantenedora Alexandra Fuentes y los panelistas Ramón “Papo” Brenes y Saudy Rivera. Los estilos son completamente opuestos y la carencia de una transición sutil entre los segmentos del chismólogo y el los de los panelistas hicieron que resultara más evidente la diferencia marcada de estilos.

No hay términos medios con “el Nalgorazzi”, o lo quieren o lo odian por su estilo tajante. El personaje que encarna Fernan Vélez se destaca por su agresividad en las noticias de farándula pero durante su estreno en Dando candela fueron más los chistes que hizo que el contenido que llevó al programa.

“Pero dame break, que estoy empezando, es el primer día”, expresó el comentarista ante la observación de Primera Hora.

El caso de la supuesta paternidad de Samuel Beníquez del líder Mita, Aaron, nuevos casos de bullying en las escuelas de Puerto Rico, el caso del niño Lorenzo, Jesucristo hombre, la demanda de “El Buen Samaritano” contra Kobbo Santarrosa y la noticia del supuesto interés que tienen los dueños de Wapa en que “La Comay” regrese a ese canal, fueron, a grandes rasgos, algunos de los temas discutidos ayer en Dando Candela.

 
El Nalgorazzi se estrena en Dando Candela

Entrevista a El Nalgorazzi, por su estilo tajante, no hay términos medios: o lo quieren o lo odian.