Mira quién baila: se va el chisme y llega la mentira

10/15/2012 |
Todos los concursantes se unieron en una coreografía con la artista invitada Ninel Conde. (Suministrada)  
Maripily Rivera arregla sus diferencias con Alicia Machado.

Las caderas de Maripily Rivera se aflojaron anoche al bailar el merengazo El africano, de Wilfrido Vargas, en la sexta gala del reality show de Univisión, Mira quién baila.

La modelo boricua se anotó otra con esta coreografía, ya que recibió la “bendición” del jurado, compuesto por Lili Estefan, Horacio Villalobos y Bianca Marroquín. La sexta gala de Mira quién baila fue dedicada a “los años mágicos” de escuela superior, por lo que cada uno de los concursantes tuvo la oportunidad de bailar un tema de su época escolar. Además, los participantes se unieron para interpretar We are together de la película Grease.

“Estuve bien concentrada y tranquila. Día a día mejoro más, y me encanta el baile. Seguiré los consejos de Poty de que cuando termine la competencia no me quite y que siga en el baile”, expresó ayer Maripily luego de su participación.

Hacen las paces

La modelo, en tanto, destacó que anoche pudo arreglar trasbastidores sus diferencias con la ex Miss Universe Alicia Machado, con quien tuvo una discusión la semana pasada.

“No somos las mejores amigas, pero hablamos backstage y hubo una cordialidad”, indicó. La producción del espacio, en tanto, hizo caso omiso a esa controversia y no le dedicó ni un segundo.

Qué papelón

A lo que sí le dedicó tiempo fue a Fernando Arau, a quien sometieron a una prueba del polígrafo en una extraña movida. La idea era probar si el mexicano sufrió o no una lesión en la rodilla la semana pasada, como este indicó. La prueba arrojó que mentía, así que el jurado decidió nominar únicamente a Arau esta semana.

Maripily Rivera destacó que lamenta la situación de su compañero, pero que no le cree.

“Lo quiero y lo adoro, pero esto es una competencia y las mentiras no se valen porque aquí todos tenemos que aprendernos los dos bailes”, opinó la boricua, quien describió la situación como “amarga”.