Ojeda todavía no calienta

Por Mariela Fullana Acosta / mfullana@primerahora.com 08/01/2013 |
El veterano periodista televisivo advirtió a los televidentes que esperen “que coja el piso”. (jose.candelaria@gfrmedia.com)  
El periodista se trabó ayer en su estreno en Dando candela, pero los técnicos lo arroparon con su cariño.

Le tirarán, lo criticarán, pero será en la calle, porque en Telemundo los técnicos y talentos recibieron a Luis Francisco Ojeda con besos y  abrazos. El veterano periodista se estrenó ayer en el programa Dando candela, al que se integró con su sección, la cual se emitirá los lunes, martes y miércoles. Rodeado de sonrisas y apapachado por Alexandra Fuentes, Saudy Rivera, Ramón “Papo” Brenes y Fernan Vélez “el Nalgorazzi”, Ojeda se disfrutó su  llegada y agradeció a sus compañeros por la bienvenida. Lo único que pidió desde el inicio fue que El Nalgorazzi no bailara.

“No bailes, Fernan, no bailes”, le exigió .

Mientras el panel discutía los temas del día, Ojeda se preparaba en su mesa,  ubicada en una esquina del estudio Aníbal González Irizarry del canal 2. El comentarista revisaba sus papeles, a la vez que se mantenía atento a lo que acontecía en el espacio. En ocasiones se reía con lo que se decía y en otras, permanecía serio.

Durante las pausas comerciales o cuando se transmitía alguna entrevista pregrabada, aprovechaba para hacer algún comentario fuera de cámara, como cuando al ver el vídeo de Maripily, le gritó a Saudy: “Sufre, Saudy”. Su compueblana jayuyana, rápido le respondió:  “Ni te pegues aquí”.

 En ese mismo momento todos rieron y Alexandra Fuentes aprovechó para decirle, en el mismo tono de broma que imperaba, que aprovechara y audicionara para el reality show Maripily sin vergüenza.

La primera intervención de Ojeda corrió con total naturalidad, destacándose el estilo clásico y particular del veterano periodista.  No hubo grandes sorpresas y tampoco imperó la emoción.

“Me persiguen los buscones y esta vez hablo del senador Ramón Luis Nieves”, comentó sobre el legislador popular con ese peculiar lenguaje que también utiliza en su programa radial que se emite por WKAQ  580AM (Univisión Radio).  Papo Brenes intervino en el segmento con una pregunta,  así como Alexandra Fuentes, quien se mantuvo concentrada en su trabajo, mientras Ojeda seguía su crítica hacia el legislador popular. 

En su segunda intervención, el comentarista habló sobre las condiciones en las  que se encuentran algunos animales del Zoológico de Mayagüez, responsabilizando a los administradores del parque, quienes, supuestamente, alegaron que varios de los animales lucen en ese estado por su vejez.

“Parece que me están describiendo a mí”, siguió Ojeda para avivar nuevamente el humor.

El programa cerró con la celebración del cumpleaños de El Nalgorazzi, a quien le llevaron de sorpresa una belly dancer. Fernan Vélez se quiso desquitar del periodista en ese momento y le pidió a la bailarina que lo sacara a bailar. Ojeda se sonrojó y se tapó la cara con las manos, sin soltar la sonrisa.

En andador

Una vez apagaron las cámaras, todos aplaudieron y volvieron las risas. Un técnico hasta le llevó un andador a Ojeda para celebrar su llegada a Telemundo, canal que no pisaba hacía 43 años.

“Hace 43 años que no estaba en Telemundo y esto es como recordar de nuevo la juventud”, comentó a a Primera Hora tras culminar el programa.

“En mi vida real yo soy un títere; la gente piensa que yo vivo con coraje, pero están bien equivocados. Además, al grupo es bien fácil de adaptarse”, agregó sobre su primer día con el equipo de Dando candela. Reiteró que optó por regresar a la televisión ante la insistencia de la producción del espacio y porque entiende que este programa ha venido a llenar un “vacío que han dejado los noticieros”.

“Cuando hay un reto para una persona como yo, que ya se podría pensar que está pasando a la historia, esto es un reto para uno integrarse a la nueva generación”,  expresó para luego agregar que este es solo el principio de lo que traerá al espacio.

“Deja que yo le coja el piso para que tú veas”, concluyó con una amplia sonrisa.