Esas explicaciones que son bien difíciles de tragar

 
 
Bookmark and Share
Esas explicaciones que son bien difíciles de tragar

 (Primera Hora / Ilustración / Gary Javier)

sábado, 14 de enero de 2012
Arys L. Rodríguez Andino / Primera Hora

Todo tiene explicación. Lo que pasa es que algunas justificaciones, por complejas o por absurdas, no convencen.

Hace una semana, por ejemplo, desapareció de un lote en Hato Rey un cañón de artillería que data del siglo XVII o XVIII. Que en este país se roben algo no le sorprende a nadie, pero si el objeto robado pesa 4,000 libras, impresiona un poco más.

La explicación de la desaparición del cañón, que no se la creyó la mayoría de los lectores de primerahora.com, fue que los de la compañía contratada por el Banco Gubernamental de Fomento para limpiar el lote temían que se robaran la pieza y, pues, para protegerla, se la llevaron en lo que aparecía el dueño.

“¡Sí, Pepe!”, escribió alguien en la sección de comentarios de la noticia en la Web.

¿Se acuerdan de Gayuya, ese pueblo del interior cuyo nombre, según el ex secretario de Corrección y Rehabilitación Carlos Molina, empieza con g? Sí, con g. Al menos, eso dijo cuando le preguntaron por un municipio cuyo nombre comenzara con esa letra.

Pues, en un anuncio del precandidato a la alcaldía de Arecibo destaca, en letras grandes, que ese municipio es “Capital de la Pezca”. Así, con z, como si fuera zapato o zalamería.

Tal error ortográfico requería una reacción, una explicación a esa zeta inesperada. Y por supuesto, la hubo. Fue el artista gráfico.

Según el aspirante a la alcaldía de Gayuya, perdón, Arecibo, el artista hizo “unos cambios en la gramática, los cuales no debió trabajar”. Claro, el muchacho se tomó una licencia poética que a Molina jamás se le hubiera ocurrido. El hecho de que Molina haya agradecido a periodistas por haber “cubrido” una conferencia de prensa suya no quiere decir que no domine la gramática. Además, ya él explicó lo que pasó. Fue el artista gráfico.

Otro que tiene una explicación para todo, aunque mientras más abunda, más se complica, es el representante del Partido Nuevo Progresista José Luis Rivera Guerra.

Responder a las alegaciones de uso ilegal de agua y luz, la construcción de una casa sin permiso y no pagarle al CRIM es tan complicado que él mismo reconoció que es “árido”. Claro, en sus circunstancias, la palabra parece el eufemismo de “imposible”.

Y son muchas las explicaciones áridas del ironman.

La piscina de una de sus casas, por ejemplo, la llena con agua de lluvia. Ajá. Esa misma brillantez que lo puso en el Capitolio también le permitió idear un sistema de tubería que la recoge y la deposita en su charca bajo techo.

Es que en su casa llueve mucho.