Tirando piedras
03/04/2013
–¿Y qué haría un león?– volvió a preguntar el maestro.
–Sin duda correría a atacarme a mí, que fue quien le tiró la piedra– señaló el discípulo.
– Así es – continuó el maestro. –Toda la atención del perro va a girar en torno a lo que le tiraron. Le puedes seguir tirando piedras toda la tarde y él va a seguir distraído por el efecto sin estar consciente de la causa. El león, por el contrario, va a tender a atacar directamente la fuente. Si acaba con la fuente, acaba con las pedradas. De la misma forma debemos trabajar con las actitudes que nos causan sufrimiento. Si seguimos enfocados en las consecuencias, allí nos vamos a quedar. Tenemos que llegar hasta la fuente para arrancarla de una vez.
Estoy segura de que el león no tiene idea de la lección de responsabilidad que nos está dando con su comportamiento porque sus acciones responden al instinto, no a la conciencia. Nosotros, sin embargo, sí poseemos la conciencia y, por lo tanto, podemos escoger actuar como los perros o como los leones. Podemos buscar afuera para atacar aquello que nos molesta, o podemos mirar hacia adentro para encontrar las respuestas.
Es posible que lo que te está sacando de tu centro no es el comportamiento de una persona, sino la forma en que interpretas ese comportamiento.
Dejar de correr detrás de las piedras y escoger enfocarnos en las raíces de nuestra infelicidad es el primer paso hacia la liberación de nuestros sufrimientos. Inténtalo y comienza a transformar tu vida.

