Arranca el Festival de las Máscaras de Hatillo

12/28/2012 |07:27 a.m.
Actualmente, los participantes van en pareja o grupos, vistiendo coloridos disfraces y cubren sus rostros con caretas. Familias completas se dedican a la confección de los trajes y de las elaboradas carrozas. (Archivo)  
Día de los Santos Inocentes, cientos de hatillanos se lanzarán hoy a las calles a celebrar el Festival de las Máscaras de Hatillo a partir de las 8 a.m.

A las 8:00 a.m. de hoy, Día de los Santos Inocentes, cientos de hatillanos se lanzarán a las calles a celebrar el Festival de las Máscaras de Hatillo.

Vestidos con vaporosos disfraces, llenos de coloridos y con personajes bíblicos, infantiles o alusivos a algún tema navideño, las máscaras recorren los barrios de la Capital de la Industria Lechera. En su recorrido, hacen maldades, comen en las casas que los reciben y consumen bebidas alcohólicas.

A orillas de la carretera PR-130 y en barrios como Lechuga y Carrizales, turistas y residentes del pueblo se conglomeran a ver pasar las llamativas carrozas que por meses se preparan para hacer el recorrido por la ciudad.

Las sirenas, así como la música del fenecido cantante Nito Méndez o el reguetón ambientan la festividad.

De acuerdo con la agente Mayra Ortiz, oficial de prensa de la región policiaca de Arecibo, hasta el momento no se han reportado incidentes.

Un plan de seguridad especial, que se centra en el tránsito, se puso en vigor desde ayer con motivo de la celebración.

 Se espera que a eso de las 3:00 p.m. el tránsito en la carretera PR-2 se vea afectado, debido a que a esa hora comenzará el desfile en el área urbana.

La tradición de las Máscaras de Hatillo data del 1823, cuando inmigrantes de las Islas Canarias revivieron la tradición de vestirse con máscaras para recordar la persecución y genocidio liderado por el rey Herodes contra los niños menores de 2 años en su afán de dar con el Mesías, futuro rey del mundo.

En sus orígenes en la Isla, la tradición se celebraba en los barrios Carrizales, Corcobado y Capáez, y el recorrido se hacía a pie o a caballo. Sin embargo, no fue hasta hace 40 años que recibió el nombre oficial de festival, cuando el Centro Cultural José PH Hernández de Hatillo asumió las riendas del evento.

Actualmente, los participantes van en pareja o grupos, vistiendo coloridos disfraces y cubren sus rostros con caretas. Familias completas se dedican a la confección de los trajes y de las elaboradas carrozas. Pocos van a caballo.