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Pérez Reverte publica "El puente de los asesinos"

10/26/2011 |09:33 a.m.
El escritor Arturo Pérez-Reverte publica estos días "El puente de los asesinos", la séptima entrega de las aventuras del capitán Alatriste, un héroe que había "perdido la fe en la patria y en el rey" y que vivió en el siglo XVII, en un imperio en decadencia, como lo está ahora el mundo occidental.

Madrid- El escritor Arturo Pérez-Reverte publica estos días "El puente de los asesinos", la séptima entrega de las aventuras del capitán Alatriste, un héroe que había "perdido la fe en la patria y en el rey" y que vivió en el siglo XVII, en un imperio en decadencia, como lo está ahora el mundo occidental.

"La vieja Europa como referente cultural y moral del mundo civilizado se ha terminado. Estamos viviendo el final de una época y en eso hay muchas similitudes con el siglo XVII, porque el español de ahora se siente abandonado como un perro, igual que se sentía Alatriste", dijo hoy miércoles Pérez-Reverte en una entrevista con Efe.

Situada en la Venecia corrupta e intrigante del XVII, esa ciudad que, según Quevedo, era una "puta del mar, desvergonzada e hipócrita", el nuevo Alatriste llega mañana a las librerías españolas con una edición inicial de 260,000 ejemplares, y en los próximos meses se irá publicando en Hispanoamérica bajo el sello de Alfaguara.

Tan solo en el ámbito hispano se han vendido más de cuatro millones de ejemplares de esta serie, lo que da idea de hasta qué punto ha calado en los lectores.

Cuando creó este personaje hace quince años, el escritor no pretendía "explicar el Siglo de Oro español" porque eso "es imposible" y no podía "asumir esa responsabilidad". Sólo ha tratado de "abrir una humilde puerta para que, por ella, el que quiera acceda a otros aspectos más concretos y pase, por ejemplo, a Quevedo, a Lope, a Calderón o a Cervantes", afirmó el novelista, uno de los autores españoles de mayor repercusión internacional.

El éxito de estas aventuras, a las que se le han dedicado congresos, ediciones anotadas y una película, se debe también a que, "paradójicamente, aunque la vida de Alatriste transcurra en el siglo XVII, su mirada es muy moderna, muy adoptable por cualquier lector de ahora".

"Es un tipo que ha perdido la fe en la patria, en el rey, que ha sido explotado; es el español de siempre. Y para sobrevivir tiene sus amigos, unas lealtades, sus códigos personales. Es un náufrago que reúne los restos del naufragio para poder sobrevivir", comenta el autor de "La reina del sur", que el próximo mes cumple sesenta años y afirma que ha ido envejeciendo "con Alatriste".

"Me hago mayor; mi mirada está más cansada y yo se la presto a Alatriste. Eso le da "más densidad literaria al personaje, más ángulos, más complejidades y sombras", señaló.

Ese veterano de los tercios de Flandes que es Alatriste y que en "El puente de los asesinos" lleva ya treinta años de asedios y combates, "no es un héroe tontorrón, buenazo, porque hay una cosa que está clara: el tiempo de ese tipo de héroes ha pasado. Ya nadie se los cree excepto los tontos, pero yo no escribo para tontos", dijo el autor con su habitual claridad y contundencia.

Pérez-Reverte subrayó que, cuando escribe una nueva entrega de Alatriste, no fuerza los paralelismos con la época actual, pero ahí están. En un momento dado de "El puente de los asesinos", Íñigo Balboa, el narrador, recuerda cómo la España del XVII lo tuvo todo: América, el oro, la plata", pero, "a diferencia de otros países que se dedicaron a construir, nosotros nos lo gastamos en fiestas y en guerras".

"Es lo mismo -aseveró- que ha ocurrido en estos últimos veinte años: hemos tenido el dinero y nos lo hemos gastado todo en fiestas y en política, en los negocios inmobiliarios y en lujos innecesarios".

En "El puente de los asesinos", Alatriste participará en una conjura crucial para la corona española: matar al dogo de Venecia en plena misa de Nochebuena, en la basílica de San Marcos, para imponer por la fuerza un gobierno favorable al rey español. Corría el año 1627.

Será Quevedo quien le explique al capitán los entresijos de la conjura. El gran poeta del Siglo de Oro conocía a fondo la política italiana y tenía una opinión pésima sobre Venecia, como dejó reflejado en sus escritos: "Es gente sin más religión que su interés", decía.

"Ahora estamos rodeados de venecianos por todas partes, en el peor sentido de la palabra", afirmó Pérez-Reverte al establecer otro de los paralelismos de su novela con la situación española actual.

Ante la proximidad de elecciones generales en España, el escritor dice que no tiene "la menor esperanza" ni en el Gobierno actual ni en el que pueda salir de las urnas.

"Lo que lamentaría es que la palabra educación y cultura siguiera poniéndose en manos de analfabetos irresponsables y de incompetentes. Pero mucho me temo que seguirá siendo así", concluyó.