Todos los marsupiales de Australia tienen ancestro en América del Sur

07/27/2010 | 11:59 a.m.
Desde los enternecedores koalas a los canguros saltarines y los temidos demonios de Tasmania, todos los marsupiales de Australia y las islas aledañas tienen un ancestro común en América del Sur. (EFE / Armin Weigel)  
Desde los enternecedores koalas a los canguros saltarines y los temidos demonios de Tasmania, todos los marsupiales de Australia y las islas aledañas tienen un ancestro común en América del Sur, según un artículo que publica hoy la revista Public Library of Science Biology.

Desde los enternecedores koalas a los canguros saltarines y los temidos demonios de Tasmania, todos los marsupiales de Australia y las islas aledañas tienen un ancestro común en América del Sur, según un artículo que publica hoy la revista Public Library of Science Biology.

El acomodo respectivo de las ramas australianas y suramericanas en el árbol genealógico de los marsupiales ha sido motivo de debate durante décadas, en buena medida por las grandes diferencias que hay entre animales como el tammar wallaby de Australia y el opossum América del Sur.

Numerosos estudios anteriores elaboraron la teoría de que los marsupiales se originaron en Australia y que algunos linajes podrían haberse distanciado cuando hace unos 80 millones de años se fragmentaron y separaron las masas que formaban el supercontinente de Gondwana.

Maria Nilsson, de la Universidad de M nster (Alemania), y sus colegas utilizaron secuencias genéticas para reconstruir la trama familiar de los marsupiales y llegaron a la conclusión de que todos estos animales que viven en Australia tuvieron origen en América del Sur.

Se han encontrado pocos fósiles de marsupiales antiguos en América del Sur y en Australia, y los estudios anteriores de genes nucleares y mitocondriales habían arrojado resultados ambiguos acerca de cuáles eran los linajes con parentesco más cercano y cuáles se separaron antes.

Nilsson y sus colegas estudiaron los genomas del opossum (Didelphimorphiade) suramericano y el tammar wallaby (Macropus eugenii), un pequeño canguro australiano, como asimismo del ácido desoxirribonucleico de otras 20 especies de marsupiales, incluido el wallaroo (Macropus), wombats (Vombatus ursinus) y el topo marsupial (Notoryctes typhlops).

Los investigadores buscaron, específicamente, retroprosones, esto es fragmentos repetitivos del ADN insertados en los cromosomas después de que han sido transcritos en reversa desde cualquier molécula de ácido ribonucleico.

Los científicos creen que es poco probable que los retroposones hayan surgido, independientemente y al azar en estas especies y exactamente en la misma parte del genoma y que, por lo tanto, pueden usarse como marcadores filogenéticos sin ambig edades.

Es decir, que hay probabilidades abrumadoras de que los retroposones que son comunes a varias de las especies deriven todos de un mismo ancestro muy antiguo.

Nilsson y su equipo llegaron a la conclusión de que tal ancestro común vivió en América del Sur y de él derivan todos los marsupiales conocidos actualmente, desde los canguros más grandes a los pequeños bandicoots de Australia y Nueva Guinea.

"Los mamíferos marsupiales de Australasia y América del Sur son los familiares vivientes más cercanos de los mamíferos de placenta, y compartieron un ancestro común hace unos 130 millones de años", señaló el artículo.

"Es un misterio, aún, cómo fue que las dos ramas de marsupiales, la australiana y la suramericana, evolucionaron de manera tan diferente, y quizá estudios futuros puedan arrojar luz sobre esto", añadieron los investigadores.